Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El ex presidente boliviano Evo Morales enfrenta una de las crisis judiciales y políticas más graves desde que dejó el poder en 2019: acumula procesos por trata agravada de personas, estupro, sedición, terrorismo, fraude electoral y corrupción. Fue declarado en rebeldía por la Justicia, tiene órdenes de captura y permanece refugiado en el Chapare, su bastión político y cocalero, protegido por grupos afines que impiden su detención.

Infobae

El Gobierno de Rodrigo Paz lo acusa de haber alentado protestas, bloqueos y episodios de violencia durante los últimos meses que afectaron el abastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos en distintas regiones.

Morales rechaza los cargos, atribuye las movilizaciones al malestar social y denuncia “persecución política”.

A continuación, las principales causas abiertas contra Evo Morales en Bolivia:

La causa en Tarija: trata agravada de personas y relación con una menor

El expediente más avanzado se tramita en Tarija. La Fiscalía acusa a Morales de haber mantenido una relación con una adolescente de 15 años mientras ejercía la Presidencia de Bolivia y sostiene que de ese vínculo nació una hija en 2016.

Según la investigación, los padres de la menor habrían recibido beneficios políticos y favores estatales a cambio de permitir la relación. El expediente reúne más de 170 pruebas: mensajes, testimonios, documentación oficial y un certificado de nacimiento en el que Morales figura señalado como padre.

La Justicia abrió un juicio oral en mayo de este año, pero el ex mandatario no asistió a las audiencias. Su defensa calificó el proceso como “ilegal” y denunció persecución política. Ante las reiteradas ausencias, el tribunal lo declaró en rebeldía, ordenó su captura y dispuso restricciones patrimoniales y migratorias. La madre de la menor también está involucrada y en rebeldía.

La Fiscalía solicitó una condena de hasta 20 años de prisión por trata agravada.

Morales negó los cargos y afirmó que el caso busca impedir su retorno a la política. “No busco impunidad”, escribió en redes sociales, donde reclamó una Justicia “imparcial”.

Bloqueos, desabastecimiento y violencia: los cargos por desestabilización

El Gobierno de Rodrigo Paz responsabilizó al ex presidente izquierdista por la escalada de bloqueos, cercos y protestas violentas que paralizaron rutas estratégicas y provocaron desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos en distintas regiones del país. Las autoridades sostienen que varias de esas acciones impidieron incluso el traslado de oxígeno medicinal y afectaron servicios de salud en medio de la crisis.

Según el Ejecutivo, Morales habría promovido las movilizaciones como mecanismo de presión política para desestabilizar al Gobierno y forzar decisiones institucionales favorables a su situación judicial y política. En ese marco, enfrenta denuncias por instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, atentados contra servicios públicos, daños económicos al Estado y acciones orientadas a alterar el orden interno.

Paz tiene dos caminos: una decisión suicida, militarizar, o (…) la pacificación, transición, elección en 90 días”, expresó Morales en su programa semanal de radio.

El líder cocalero insistió además en que la salida a la crisis pasa por la renuncia presidencial.

“Para que no haya muertos, para que no haya heridos, la pacificación pasa por” la dimisión de Rodrigo Paz y la designación de un “presidente de transición” que convoque a elecciones en un plazo de tres meses.

Sedición y terrorismo: el rastro de la crisis de 2019

Tras su salida del poder en noviembre de 2019, Morales quedó acusado de haber promovido acciones violentas y bloqueos durante la crisis política posterior a las elecciones cuestionadas de ese año.

Entre los expedientes más conocidos figura el denominado “caso audio”, que analizó una supuesta conversación entre Morales y un dirigente sindical en la que, según la acusación, el ex mandatario coordinó cercos a ciudades y bloqueos de alimentos para presionar al gobierno interino instalado tras su renuncia.

Las autoridades impulsaron cargos por sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo. Organismos internacionales y sectores defensores de derechos humanos cuestionaron parte de esas investigaciones al advertir motivaciones políticas y fallas procesales.Crecen las protestas antigubernamentales promovidas por seguidores de Evo Morales

Varios de esos procesos perdieron fuerza con el regreso del MAS al poder en 2020, pero algunas causas continuaron abiertas y se reactivaron en el marco de la disputa interna entre Morales y sectores del oficialismo.

Fraude electoral y el forzamiento de la reelección

Otra de las investigaciones que persisten contra Morales está ligada a las elecciones presidenciales de 2019, anuladas tras las denuncias de manipulación e irregularidades en el conteo de votos. La Organización de Estados Americanos (OEA) detectó anomalías graves en el proceso y recomendó repetir los comicios, en medio de una crisis política que derivó en protestas masivas, fuertes disturbios y finalmente la renuncia del entonces mandatario.

A partir de esos hechos, la Justicia boliviana abrió expedientes por presunto fraude electoral y posibles alteraciones en el sistema de transmisión rápida de resultados. Morales rechazó siempre las acusaciones, negó cualquier manipulación y sostuvo que su salida del poder fue consecuencia de un “golpe de Estado”.

El episodio también reavivó los cuestionamientos sobre su intención de perpetuarse en el poder. Morales buscó competir por un nuevo mandato pese a que en 2016 los bolivianos rechazaron en referéndum la posibilidad de habilitar otra reelección presidencial. Aun así, el entonces oficialismo recurrió a fallos judiciales para permitir nuevamente su candidatura, una decisión que profundizó la crisis política y social que terminó estallando en 2019.

Corrupción, tráfico de influencias y las denuncias en el Chapare

A lo largo de sus casi 14 años en el poder, Evo Morales quedó envuelto en múltiples escándalos de corrupción, tráfico de influencias y presuntos vínculos con estructuras ilegales. Uno de los casos más emblemáticos fue el de Gabriela Zapata, su ex pareja y ejecutiva de una empresa china que obtuvo contratos millonarios con el Estado boliviano mientras mantenía una relación con el entonces mandatario. El escándalo desató investigaciones por posibles favores políticos y uso indebido de influencias desde la Presidencia.

A ello se sumaron las denuncias por millonarios desvíos de recursos del Fondo Indígena, un programa estatal destinado a financiar proyectos campesinos y sociales que terminó bajo investigación por corrupción, obras inconclusas y manejo irregular de dinero público. Aunque varios ex funcionarios y dirigentes fueron procesados, la oposición mantuvo los cuestionamientos sobre la responsabilidad política del entorno de Morales.

En paralelo, distintos sectores denunciaron durante años una supuesta protección al narcotráfico en el Chapare, la principal región cocalera de Bolivia y bastión histórico del ex mandatario. Las acusaciones apuntaron a la expansión del narcotráfico y al debilitamiento de controles antidroga durante su gestión.

Iris Varela, exministra del fallecido presidente Hugo Chávez y de su sucesor Nicolás Maduro, rechazó este sábado el ejercicio que Estados Unidos realizó en su embajada en Caracas como parte de un simulacro de evacuación ante contingencias y que fue autorizado por el régimen de Delcy Rodríguez.

EFE

“Váyanse al carajo yankees de mierda! El pueblo venezolano jamás se dejará aplastar por imperio alguno. Hagan lo que hagan, la patria vencerá”, dijo la exministra del Servicio Penitenciario en un mensaje en X.

Así mismo, Varela indicó que “en la guerra asimétrica la respuesta a la confrontación no es como la planifica el enemigo”, y recordó la estrofa del himno nacional que dice: “compatriotas fieles, la fuerza es la unión”.

Estados Unidos realizó este sábado un simulacro de evacuación en su embajada en Caracas, con el sobrevuelo de dos helicópteros, que llevaban al jefe del Comando Sur, Francis Donovan, y un contingente militar a bordo.

El simulacro, que también sirvió para que autoridades del régimen chavista se encontraran con Donovan, se realizó entre las 10:00 y las 14:00 horas locales (14:00 y 18:00 GMT).

Mientras el ejercicio ocurría, decenas de chavistas se concentraron en una plaza del centro de Caracas para protestar contra lo que consideraron como una “injerencia” de Estados Unidos.

Venezuela y Estados Unidos restablecieron relaciones diplomáticas y consulares el pasado marzo, dos meses después de la captura de Nicolás Maduro en Caracas por parte de fuerzas estadounidenses, y tras siete años de ruptura.

Actualmente el equipo diplomático estadounidense lo encabeza el encargado de negocios en Caracas, John Barrett.

El chavismo pasó años vendiéndole al país el cuento del “antiimperialismo”, las cadenas contra el “imperio” y las consignas histéricas de “gringo go home”. Pero este sábado la “revolución” terminó viendo cómo aeronaves militares estadounidenses atravesaban Caracas, tropas del Comando Sur aterrizaban en la Embajada de EEUU y altos mandos norteamericanos operaban en la capital con el visto bueno del nuevo poder encabezado por Delcy Rodríguez.

La Patilla

Sí, ocurrió en Caracas. No en Kabul. No en Bagdad. En Caracas.

Dos aeronaves MV-22B Osprey cruzaron el cielo caraqueño desde La Guaira y más de 20 efectivos estadounidenses acompañaban al jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, durante un operativo militar ejecutado dentro de la Embajada estadounidense.

La escena dejó completamente pulverizado el viejo relato antiimperialista que durante años sostuvo la propaganda chavista. Los mismos que denunciaban invasiones imaginarias y prometían enfrentar al “imperio” terminaron facilitando ejercicios tácticos del Pentágono en pleno corazón de Caracas.

Pero el asunto va mucho más allá del ridículo político. Lo ocurrido este sábado confirmó, una vez más, que Delcy y el nuevo chavismo ya no controlan realmente el país y operan bajo tutela directa de Washington.

Mientras el Comando Sur movía tropas, aeronaves y equipos militares sobre Caracas, Miraflores guardaba silencio absoluto. Ningún discurso incendiario. Ninguna amenaza soberanista. Ninguna cadena hablando del “imperio”. Solo autorización, coordinación y complacencia.

Por si faltaba algo más contundente, el propio Comando Sur confirmó que Donovan sostuvo reuniones con autoridades del régimen y reiteró el respaldo de Washington al plan de tres fases impulsado por Donald Trump para Venezuela.

En otras palabras: Delcy y el nuevo chavismo no solo perdieron el control político del país. También terminaron demostrando públicamente quién manda realmente hoy sobre Venezuela.

La política, como toda actividad humana, no puede estar exenta de prudencia. Muchos confunden la audacia o la temeridad con algo tan importante como lo es la sensatez y la discreción. Nuestra democracia, por allá a finales del 80 y en todo el decenio siguiente, perdió la brújula de la moderación, confundiéndola con complicidad. El escándalo, el amarillismo y el denigrar de la dirigencia política estaba a la orden del día. Se pensaba, incluso, que se lograba más aplauso en la opinión pública, cuanto más se aparecía en las plataformas mediáticas, desacreditando o difamando de los políticos y sus organizaciones. AD y Copei, partidos históricos y soportes del sistema, cayeron en la trampa de algunos izquierdosos radicales y de importantes medios de comunicación. Muchos creyeron que alzar la voz contra estas organizaciones y sus directivos daba réditos, prestigio y perfiles de liderazgo. Cuán equivocados estaban. La historia se encargó de hacerlos aterrizar, aunque fuera demasiado tarde.

Nuestro querido amigo Héctor Alonso López, dirigente fundamental de la otrora Acción Democrática, publicó un artículo que lleva por título “La Encerrona” en el que, con mucho pesar, describió el aire de retaliación y linchamiento que se respiraba en el seno de su dirección nacional. A este respecto, relata la reunión del Comité Ejecutivo Nacional celebrada el 20 de mayo de 1993 en la cual se excluyó a Carlos Andrés Pérez de las filas del partido y, sobre todo, las nefastas consecuencias que ello trajo a la vilipendiada democracia.

“La Encerrona”, como bien encabeza el artículo de marras, fue un paso más dentro una confabulación que se armó desde el mismo febrero de 1989, al asumir CAP la presidencia de la
República. No obstante, hay que subrayar que, también del lado interno, los llamados carlosandresistas, además de uno que otro funcionario público, el lanzamiento de acusaciones sin sentido, zancadillas y la difamación sin límites hacia el denominado lusinchismo, era un asunto cotidiano e inocultable. Pero, más allá del Caracazo, de las críticas acérrimas a las medidas económicas, de los alzamientos de febrero y noviembre del año 92, lo cierto es que, en el ambiente académico, político, empresarial y comunicacional, por mencionar algunos, venía tejiéndose toda una red de señalamientos malsanos y de apoyo subrepticio a cualquier salida, aunque esta estuviese reñida con la constitución y las leyes.

Las campañas sucias de lado y lado, tanto en AD como en Copei, generaron – como era de esperarse – desaprobación y menosprecio hacia estos partidos. La designación (más no elección) de Luis Alfaro Ucero (a quien los serviles de siempre más los infaltables jalabolas llamaban “caudillo”) como candidato presidencial en 1993 así como su abrupta defenestración, sumado a múltiples errores, barbaridades, caprichos y personalismos, dieron al traste con la prudencia, la decencia y cordura que deben privar en la actividad política. La victoria electoral de Hugo Chávez en 1998 fue la consecuencia más directa y diáfana de todos estos yerros y locuras.

A Carlos Andrés Pérez se la juraron desde el principio. Basta recordar la designación, como fiscal general de la República, a una persona en nada afecta a este; la ampliación de los integrantes, cinco en total, de la antigua Corte Suprema de Justicia, en el que el cambio inmediato de criterios desbalanceó por completo la ecuanimidad debida, sustituyéndola por premisas e intereses político-partidistas. A esto hay que agregarle la rapidez con que se elaboró el informe de la Comisión de Contraloría de la Cámara de Diputados, la acusación del fiscal general, el pronunciamiento de la C.S.J. en cuanto a lo procedente del antejuicio de mérito y finalmente, el 21 de mayo de 1993, la separación del cargo de presidente de la República, aprobada por el senado.

“La Encerrona” a la que se refiere Héctor Alonso López, nos enseña, de forma muy pedagógica, como los exabruptos y personalismos causaron tanto daño a la ya golpeada democracia que, aun hoy, todavía lidiamos con sus secuelas y fatalidades. Un artículo diáfano y de una vigencia extraordinaria. De una vez por todas aprendamos que, en política, parafraseando a Gonzalo Barrios, la sensatez y la prudencia reclaman su puesto en la mesa de la democracia.

Ricardo Ciliberto Bustillos

En un esfuerzo coordinado por fortalecer el frente democrático venezolano en el ámbito internacional, el Secretario General Nacional del partido político Centrados en la Gente, José Luis Farías, asistió este viernes 22 de mayo a un trascendental encuentro en la Ciudad de Panamá, tras responder a una invitación formal extendida por la Líder Nacional de Venezuela, María Corina Machado.

NDP

La reunión presencial ratifica la postura inequívoca de Centrados en la Gente como una fuerza comprometida con la restitución institucional del país y la articulación de acciones conjuntas con los liderazgos legítimos de la oposición.

Puntos de consenso y agenda común

Durante el intercambio, José Luis Farías y María Corina Machado evaluaron la compleja realidad venezolana y fijaron posiciones firmes sobre los ejes transversales que guiarán la lucha política de la organización:

Libertad inmediata de los presos políticos: Ambos líderes coincidieron en que no puede existir una democracia real ni un proceso de pacificación sin la liberación plena de todos los ciudadanos civiles y militares privados de libertad por motivos políticos.

Rescate de la soberanía y la dignidad nacional: Se enfatizó la urgencia de devolverle el poder de decisión al ciudadano común, restituyendo el valor de las instituciones y la dignidad de las familias venezolanas tanto dentro como fuera de las fronteras.

Garantía Democrática: La consolidación de una ruta pacífica y constitucional que permita canalizar el deseo inquebrantable de cambio que manifiesta el pueblo venezolano.

Al término del encuentro, el Secretario General Nacional, José Luis Farías, destacó que este tipo de alianzas estratégicas apuntan a edificar una base sólida para el futuro inmediato de la nación.

“Desde Centrados en la Gente asumimos con absoluta responsabilidad el llamado de la historia. Nuestro norte es claro: sumar esfuerzos en torno a una estrategia común que ponga los derechos y el bienestar del pueblo en el centro de la agenda de cambio político”, afirmó Farías.

Con este encuentro de alto nivel en Panamá, el partido reafirma su compromiso de seguir construyendo puentes, dentro y fuera del territorio nacional, para alcanzar la libertad y la reinstitucionalización de Venezuela.

Nuevas imágenes difundidas este sábado 23 de mayo mostraron el momento en que efectivos del Comando Sur de Estados Unidos desembarcaron en la Embajada estadounidense en Caracas durante el operativo militar autorizado por el régimen de Delcy Rodríguez.

La Patilla

En los registros audiovisuales se observa una de las aeronaves MV-22B Osprey dentro de la sede diplomática y el despliegue de al menos 20 efectivos militares estadounidenses que acompañaban al jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, y al encargado de negocios de EEUU en Venezuela, John Barrett.

@Southcom

El operativo formó parte del denominado “ejercicio de respuesta militar” confirmado por la propia Embajada de Estados Unidos y supervisado personalmente por Donovan, quien realizó su segunda visita oficial a Caracas en medio del creciente acercamiento entre Washington y las nuevas autoridades del régimen chavista.

@Southcom

Las aeronaves utilizadas atravesaron el espacio aéreo venezolano desde el buque USS Iwo Jima, ubicado frente a las costas de La Guaira, mientras helicópteros y otros equipos militares realizaron maniobras durante varias horas sobre Caracas.

@Southcom

El ejercicio ocurre apenas meses después de la operación militar del 3 de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro y profundiza las versiones sobre una nueva etapa de cooperación política, militar y diplomática entre Estados Unidos y el nuevo poder instalado en Miraflores.

Estados Unidos (EE UU) realizó este sábado un simulacro de evacuación en las instalaciones de su embajada en Caracas. La actividad logística incluyó el sobrevuelo coordinado de helicópteros con personal militar a bordo, así como el ingreso de unidades de bomberos y ambulancias al recinto diplomático.

El Nacional

El despliegue de las aeronaves Marines Ospreys V-22 captó la atención de los venezolanos, quienes utilizaron las redes sociales para comentar sobre el alcance real del acontecimiento.

Una parte de los usuarios enfatizó la normalidad con la que transcurrió la jornada en los sectores comerciales y residenciales de la ciudad, desmarcando el operativo de la dinámica diaria.

«Bueno ya hoy 23 de mayo, el día del fulano simulacro, y mientras en la calle lo que hay es un calor normal y la gente resolviendo su día», comentó uno de los internautas.

Por otro lado, la presencia de equipamiento militar de última generación generó asombro y comparaciones técnicas respecto a las dinámicas operativas tradicionales del país.

Algunos ciudadanos destacaron el impacto visual del componente aéreo al señalar que es la «primera vez que se ven estas máquinas», mientras que otros cuestionaron la efectividad de las maniobras, con comentarios como: «Para una extracción, esos aviones están lentos» y «¿Y los milicianos y los colectivos que van a defender la patria donde están?», se cuestionaron.

Asimismo, surgieron comparaciones directas con la gestión interna al afirmar que el evento no tenía «nada que ver con los simulacros de Maduro y sus milicianos».

Interpretaciones geopolíticas del despliegue

La demostración de fuerza y la naturaleza del acuerdo bilateral para permitir el ingreso de militares estadounidenses también suscitaron suspicacias políticas. Otros usuarios le atribuyeron intenciones estratégicas al ejercicio de evacuación, interpretándolo como una proyección de poder de Washington.

«Demostrando que EE UU puede hacer lo que le dé la gana». Bajo esa misma línea, otro perfil aseveró que «esto es más que un ejercicio, es una advertencia…».

Finalmente, la desconfianza institucional y el hermetismo sobre las agendas diplomáticas llevaron a una parte de los observadores a dudar de los argumentos netamente médicos expuestos en los comunicados de las embajadas.

Las expresiones en las plataformas digitales reflejaron la búsqueda de segundas lecturas ante el evento con frases como «¿cuál será la realidad de ese supuesto simulacro?» u «ojalá que ese simulacro tenga un significado oculto».

En paralelo, el análisis del entorno regional llevó a un internauta a concluir: «Viendo estás imágenes, me doy cuenta de que Suramérica es una zona de confort militar, pero corrupta políticamente llena de grupos narcos y guerrilleros».

Desarrollo del ejercicio y la postura institucional

El gobierno de Venezuela, bajo la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó previamente que otorgó los permisos correspondientes a la administración de EE UU para ejecutar este procedimiento, al que catalogó como parte de «los protocolos regulares de seguridad y protección diplomática».

Los despachos oficiales precisaron que las aeronaves contaron con el aval del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac) y de otros órganos institucionales nacionales encargados de fiscalizar el espacio aéreo y coordinar la seguridad vial en las inmediaciones de la sede diplomática, en Caracas.

La investigación contra el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, que llevaba tiempo como un secreto a voces, se ha convertido en una realidad esta semana. La noticia saltó el martes por la mañana, pero fue por la tarde, con la publicación del auto del juez Calama, cuando se disiparon la mayoría de dudas sobre qué indicios existían para imputar al expresidente, por presuntamente liderar “una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias”. Ahora, toca esperar a conocer más detalles, y al desarrollo del proceso judicial, para saber si realmente estuvo implicado en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, con 53 millones de euros de dinero público, y si recibió alguna mordida camuflada, o si todos los ingresos se corresponden con su actividad habitual y legal.

Infobae

El caso Plus Ultra no se limita a España. La investigación al expresidente comenzó cuando la Fiscalía Anticorrupción recibió un aviso de las autoridades de Suiza Francia. En Europa, ya analizaban a fondo a la aerolínea por un supuesto uso de ese rescate para blanquear dinero obtenido de forma ilegal en Venezuela. En medio de sus indagaciones apareció el nombre de Zapatero. Además, el juez Calama explica que también recibió información relevante de la Oficina de Investigación de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

La relación cercana entre el antiguo líder del PSOE y el régimen de Venezuela es conocida desde hace muchos años. Como presidente del Gobierno en España, entre 2004 y 2011, se convirtió en uno de los líderes más cercanos a Hugo Chávez. Desde entonces, ha mantenido vínculos con Nicolás Maduro o Delcy Rodríguez. En los últimos meses, había destacado por su papel como mediador para lograr la puesta en libertad de cientos de presos políticos de esta dictadura. Ahora, con el caso que ha estallado esta semana, sus relaciones con Venezuela le pueden convertir en el primer presidente de España condenado por la justicia.

De los buques militares a polémicas adjudicaciones

En 2005, durante el inicio del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, España y Venezuela estrecharon sus relaciones. En el primer viaje que realizó el español al país caribeño, Hugo Chávez buscaba modernizar sus Fuerzas Armadas y firmó con España la compra de ocho buques a Navantia por más de 1.000 millones de euros. Los barcos se entregaron en los seis años siguientes y hoy forman parte de la flota venezolana.

No obstante, esta adquisición, muy sonada en su momento por las críticas que recibió España por entablar una relación con el régimen venezolano, también desembocó en un caso judicial por supuestas comisiones, pero acabó archivado. Recientemente, en los últimos meses de Maduro al frente del país, estos buques fueron actualizados y movilizados en medio de la creciente tensión con Estados Unidos.

Durante su presidencia, Zapatero también promovió la entrada de empresas españolas en Venezuela, incluso en un sector tan estratégico como el petrolero. En 2005, Repsol, ya presente en el país, firmó con PDVSA un acuerdo para duplicar reservas y aumentar producción, en un viaje de los directivos junto a Zapatero. Después, en 2009, la compañía descubrió el campo de gas La Perla, que se convirtió en el más grande de la historia de la empresa.

Más allá del petróleo, se impulsaron grandes contratos de infraestructuras. Uno de ellos ha llevado a que la Fiscalía Anticorrupción pida una multa de 160 millones de euros para la empresa asturiana Duro Felguera. También exige penas de prisión para dos expresidentes y varios exfuncionarios venezolanos por presuntos sobornos en la adjudicación de la central termoeléctrica Termocentro en Venezuela en 2009. Informes de inteligencia de Venezuela y antiguas figuras del régimen han señalado a Zapatero por facilitar esa adjudicación, pero no han presentado evidencias de estas acusaciones.El empresario Julio Martínez Martínez se ha acogido a su derecho a no declarar en la ‘comisión Koldo’ del Senado por estar siendo investigado. (Senado)

Últimos meses como mediador y el caso Plus Ultra

Más recientemente, Zapatero ha participado como mediador en la crisis venezolana, pues mantiene una relación fluida con figuras clave de la dictadura de Maduro. El expresidente afirmó haber facilitado la liberación de presos políticos, para lo que habría dialogado frecuentemente con Delcy Rodríguez.

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Ahora, la situación ha cambiado por completo con su imputación. La Audiencia Nacional ha ordenado bloquear de sus cuentas el dinero que supuestamente llegó desde Análisis Relevante, la empresa que hacía los informes para la aerolínea. El juez Calama afirma que se trata de un total de 490.000 euros. Zapatero aseguró que eran pagos por un servicio legal, pero Sergio Sánchez, autor de los informes, sostiene que el expresidente no colaboró en su creación.

En un vídeo publicado esta semana, el expresidente quiso “reafirmar con toda contundencia” que no tuvo papel alguno en el rescate de la aerolínea, y defendió que ha desempeñado su labor profesional privada bajo la legalidad y declarando todos sus ingresos, mostrando su “disposición a colaborar con la Justicia”. Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez defiende a Zapatero, pero sigue el caso con inquietud. Según fuentes cercanas a la situación, próximamente se publicará un segundo auto que podría contener información sensible, tras el volcado íntegro de los discos duros de Zapatero.

María Corina Machado destacó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha celebrado que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, cumpla sus órdenes. Consideró que las declaraciones del mandatario estadounidense demuestran el cumplimiento de los compromisos exigidos por Washington para la transición política en el país.

El Nacional

La líder opositora precisó que Trump habló «nítidamente claro» con respecto a su apreciación sobre la actuación de Rodríguez.

Durante una rueda de prensa ofrecida desde Panamá, manifestó: «Yo creo que el presidente de los Estados Unidos ha sido nítidamente claro cuando ha dicho que le parece extraordinario, maravilloso, que la señora Delcy Rodríguez cumpla sus instrucciones. Eso es lo que ha dicho».

En este sentido, Machado consideró que quienes se sienten incómodos con esto son los aliados del chavismo.

“La verdad, a quien no le parece maravilloso es a los aliados de la señora Delcy Rodríguez, que en este momento están evidenciando cuáles son sus genuinas motivaciones y el grado de lealtad que existe en este tipo de grupos, de regímenes, donde se sacrifican todos los valores solamente por el dinero o por el poder”, destacó.

Además, agregó: «Nosotros representamos exactamente lo contrario. Nosotros estamos dispuestos a dar todo por la verdad, por la vida, por la libertad de nuestro país».

Por otro lado, mencionó que Venezuela atraviesa una etapa compleja de transformación, donde se están desmontando estructuras con prácticas irregulares.

«En este momento lo que está sucediendo en Venezuela es un proceso muy complejo, delicado. Donde se están desmantelando estructuras criminales y donde, mientras se cierra este ciclo de horror y devastación, está emergiendo simultáneamente una nueva era, una nueva nación», expresó Machado.

La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, afirmó este sábado en Panamá que será candidata presidencial en unas elecciones “limpias y libres” que, dijo, se celebrarán en su país como parte de un plan de tres fases en marcha para restaurar la “libertad” en Venezuela.

Infobae

Machado respondió que competiría “con todo el mundo, con todo el que quiera ser candidato” si se convoca ese proceso electoral. “Yo seré candidata, pero podrán haber otros. A mí me encantaría competir con todo el mundo, con todo el que quiera ser candidato (…) tendremos elecciones limpias y libres”, señaló al ser consultada sobre si se presentará como aspirante presidencial en los comicios.

Destacó, además, el impacto regional de la lucha democrática en Venezuela, al afirmar que «la libertad de Venezuela va a representar la libertad de las Américas para siempre». Durante un encuentro con dirigentes políticos, miembros del Comando Con Vzla y representantes del Parlamento panameño, la Premio Nobel de la Paz subrayó la dimensión internacional del movimiento opositor y el papel de la diáspora venezolana como motor de cambio. En esa línea, afirmó que Venezuela, Cuba y Nicaragua “serán libres”.

Machado también se refirió a su posible regreso a Venezuela en el corto plazo: “Coordinado con el gobierno de Estados Unidos, lo hemos estado conversando. Son nuestros principales aliados y, y hay claridad de que mi regreso, como el de los demás compañeros, tiene un propósito: acompañar y fortalecer el plan que ha presentado el secretario de Estado en sus tres etapas y prepararnos para la cuarta fase. Esa es la nuestra, de la reconstrucción de nuestro país”. Y aseveró: “La respuesta es sí y, y será pronto”.

“Yo sé que mucha gente dice: ‘Pero ¿qué es pronto? ¿Qué es pronto? ¿Qué es pronto?’. Cada cosa en su momento. Tenemos que asegurarnos que todo encaje bien, el trabajo que estamos haciendo afuera, el trabajo que se está haciendo adentro. Parte del trabajo y las discusiones de estos días es precisamente en preparación a ese hito del gran retorno de miles de venezolanos”.

La dirigente opositora llegó al país centroamericano para mantener una serie de reuniones con aliados regionales. Desde el inicio de su visita, Machado enfatizó la necesidad de multiplicar el mensaje de unidad y determinación: “Todos transmitamos. A todos los venezolanos, a todos los panameños y ciudadanos de otros países que acompañan nuestra causa y a todos nuestros aliados. Tenemos un mandato, tenemos una ruta, tenemos una estrategia y hoy tenemos no solo una fuerte conducción política, pero además tenemos una sociedad cohesionada, unida, decidida y organizada como ninguna otra”, expresó ante los asistentes.

El encuentro en Ciudad de Panamá reunió a figuras políticas locales y a ciudadanos venezolanos residentes en el país, quienes participaron en las actividades del Comando Con Vzla. La visita de Machado forma parte de una gira internacional destinada a reforzar alianzas y a visibilizar la crisis venezolana en el entorno diplomático latinoamericano.

En su discurso, Machado comparó la movilización de la diáspora venezolana con otros fenómenos migratorios globales: “¿Qué otra diáspora en el mundo tiene este nivel de entusiasmo, de organización? ¿Qué otra causa te saca gente a la calle simultáneamente en cuatrocientas ciudades alrededor del planeta? ¿Qué otra red, comunidad de un país puede hoy vibrar simultáneamente?”. La dirigente hizo hincapié en el carácter transversal del movimiento, que trasciende fronteras y convoca a simpatizantes de distintas nacionalidades. “Yo decía: ‘Es que vino un venezolano’. No, era panameño, pero se sentía que era su causa también y por eso te agradezco tanto tu presencia aquí”.

En el encuentro, la líder de la oposición venezolana valoró la diversidad interna del movimiento: “¿Que tenemos diferencias? Por supuesto, sería aburridísimo un país donde todo el mundo está de acuerdo. Pero lo que sí somos estrictos es que aquí hay un objetivo y es liberar a nuestro país. Un propósito: la transición a la democracia a través de elecciones presidenciales libres y justas, donde voten todos los venezolanos dentro y fuera del país”.

En ese sentido, enfatizó la urgencia en la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), que cumpla con los criterios establecidos en la Constitución, como un paso fundamental para el avance hacia una transición real a la democracia en Venezuela.

Machado también advirtió sobre los intentos de división y desinformación: “Que buscarán dividirnos, que tratarán de confundir, que tratarán de desviar. Ya tenemos ante eso una larga cuerda y sabemos cómo enfrentarlo. Con más unidad, con más convicción, pero sobre todo con la verdad”. Enfatizó que el eje de la estrategia opositora se sostiene sobre la transparencia y la prioridad de la ciudadanía. “Aquí el centro y la razón de todo es nuestra gente. Y yo quiero que el mundo entero sepa hoy desde aquí en Panamá, que la prioridad de todo lo que hemos estado discutiendo es la angustia de lo que está viviendo el venezolano hoy”, recalcó.

El evento sirvió también como espacio de reconocimiento a la solidaridad internacional, especialmente a los miembros del Parlamento panameño que respaldan la causa venezolana. La presencia de líderes políticos y representantes institucionales locales fue interpretada como un gesto de apoyo al proceso de transición democrática en Venezuela.

Machado reiteró que la ruta trazada por la oposición venezolana apunta a la celebración de elecciones presidenciales competitivas, con garantías para todos los electores, tanto dentro como fuera del país. Consideró, además, que la comunidad internacional y la región deben acompañar ese proceso y velar por el respeto a los derechos civiles y políticos de la población venezolana.

Luego de la conferencia, la Premio Nobel de la Paz se trasladará a la Avenida Cuba, en la Ciudad de Panamá, para mantener un encuentro con la diáspora venezolana.

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