Armando Esteban Quito

Foro Madrid, la alianza en defensa de la libertad impulsada por la Fundación Disenso, ha denunciado que el presidente de Brasil, Lula da Silva, y el juez Alexandre de Moraes «han redoblado su asedio contra Jair Bolsonaro».

La Gaceta de la Iberosfera

«La Policía Federal allanó su residencia. La dictadura judicial en Brasil ya no se disfraza. A Bolsonaro se le silencia y se le acusa sin pruebas, sin juicio y sin condena. Se trata de un claro abuso de poder con fines políticos al estilo de los regímenes castrocomunistas, del jefe del Cartel de los Soles, Nicolás Maduro, y del matrimonio criminal Ortega-Murillo», ha aseverado en un mensaje en la red social X.

Así, ha insistido en que Lula da Silva y De Moraes redoblan su asedio, «desesperados ante un fenómeno que no pueden controlar: las calles de Brasil siguen llenándose de ciudadanos que rechazan la deriva autoritaria del régimen». «Temen a Bolsonaro porque representa a millones que se oponen a su proyecto totalitario. Denunciamos este nuevo paso en el asalto autoritario a las instituciones brasileñas. El arresto domiciliario de Bolsonaro es un atropello al Estado de Derecho. Lula da Silva es responsable político directo de esta persecución. De Moraes actúa como brazo ejecutor de un régimen que persigue para sostenerse».

«La razón de su violencia es el miedo: miedo porque están perdidos, miedo porque millones de brasileños los enfrentan sin temor, miedo porque toda la comunidad internacional ya conoce cómo operan, a pesar del silencio cómplice de muchas fuerzas y líderes políticos —incluidos aquellos que se dicen de «no izquierda»— y que, aún hoy, se abrazan al fundador del Foro de Sao Paulo junto a Fidel Castro. Llamamos con urgencia a nuestros aliados en Iberoamérica y Europa para que denuncien la persecución y vulneración de los derechos fundamentales y libertades del expresidente Bolsonaro y de los brasileños. Quienes hoy acusan y juzgan indiscriminadamente deberán, más temprano que tarde, rendir cuentas ante la verdadera justicia. Brasil no está solo«, ha concluido.

Venezuela vuelve a figurar en el nivel más bajo del Índice Global de Derechos (IGD) 2025, elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI), que evalúa el respeto a los derechos laborales en más de 140 países.

La Patilla

Por segundo año consecutivo, el país fue clasificado en el nivel 5, reservado para naciones donde no existen garantías para sindicalizarse, protestar o exigir condiciones laborales sin represalias.

El informe denuncia que las autoridades venezolanas han seguido persiguiendo a sindicalistas mediante detenciones arbitrarias y condenas por cargos falsos, además de obstaculizar el derecho a organizarse libremente.

También advierte que el sistema judicial es utilizado como herramienta de represión, con procesamientos sin debido proceso, detenciones prolongadas y sentencias sin garantías legales, todo con el objetivo de silenciar al movimiento sindical independiente.

El nivel 5 del índice representa una ausencia total de protección de derechos laborales fundamentales, una situación que afecta especialmente a trabajadores del sector público, petrolero, educativo y sanitario.

El gremio docente alzó su voz este lunes 4 de agosto tras el nuevo anuncio del Ministerio de Educación, que pretende mantener activos a los trabajadores del sector durante el mes de agosto, un período que por calendario y ley corresponde a vacaciones escolares.

La Patilla

A través de un comunicado difundido en su cuenta oficial de X (antes Twitter), los docentes rechazaron categóricamente la iniciativa “Agosto de Escuelas Abiertas”, impulsada por el régimen de Nicolás Maduro y el ministro Héctor Rodríguez, que pretende convocar a maestros, administrativos y obreros a trabajar presencialmente durante el receso académico.

El plan contempla un formador por área y por año escolar, desde 1er hasta 5to año, como parte de un “primer lanzamiento” oficial. La narrativa chavista lo presenta como una estrategia para “velar por el bienestar educativo de los niños y niñas”.

Sin embargo, los educadores no se comieron el cuento: denuncian que esta medida representa una grave violación a sus derechos laborales, al eliminar de facto sus vacaciones legales.

“Agosto, según lo establecido en el calendario escolar y en la legislación laboral vigente, es un mes de descanso y recuperación para docentes, administrativos y obreros”, recuerdan en el comunicado.

Obligar al personal educativo a permanecer activo durante ese mes genera presión, desgaste y desmotivación, en un sector donde los sueldos apenas alcanzan para cubrir el pasaje diario, y en el que las condiciones de los planteles están en franco deterioro.

“No se puede hablar de bienestar educativo sin bienestar laboral”, sentencian.

El gremio también alertó que, en lugar de enfocarse en garantizar condiciones dignas de trabajo, el régimen insiste en imponer medidas que desconocen la realidad de las aulas y empujan a más docentes a abandonar el sistema educativo.

“¿Cómo se puede hablar de transformación educativa cuando ni siquiera se respetan las vacaciones de quienes forman parte esencial del proceso?”, cuestionan.

Desde distintas regiones del país ya se hacen sentir las voces de rechazo. Para muchos trabajadores del sector, este plan no es una oportunidad pedagógica, sino un atropello más que normaliza la explotación y pisotea sus derechos.

El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, reconoció públicamente que trabaja como asesor económico de Nicolás Maduro, a quien definió como un «ser humano bondadoso, pacífico y vilipendiado, al igual que lo fueron Hugo Chávez y José Mujica en su momento».

Por: Julissa Suárez – VISTAZO

«Maduro es un gran ser humano. Muy bondadoso. Bueno, pacífico. Vilipendiado como Chávez, como Mujica cuando era guerrillero. Claro, cuando dejó de serlo, dejó de ser peligroso y se convirtió en un ejemplo para todo», declaró Correa.

En conversación con el periodista Daniel Ramírez, de EL ESPAÑOL, Correa rechazó que exista una crisis de democracia en Venezuela y, en cambio, responsabilizó a las sanciones internacionales del deterioro económico del país.

«No hay nada más criminal que el bloqueo», afirmó, asegurando que ese tipo de restricciones impiden que Venezuela tenga condiciones normales de gobernabilidad.

Consultado sobre su participación directa en el gobierno venezolano, Correa indicó que coordina un equipo técnico que trabaja en territorio venezolano asesorando en materia fiscal y económica.

«Soy asesor económico de Venezuela, sí. Un consultor. Tengo un equipo que está permanentemente allí. Hacen un trabajo extraordinario. Usted no sabe lo que es sobrevivir con ese bloqueo al petróleo. En Venezuela, todo era petróleo. El 95% de las exportaciones era petróleo. Prácticamente, el 100% del ingreso fiscal venía de ahí», explicó.

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En definitiva el Fiscal ha quedado en entredicho. No es lo ideal para la justicia penal internacional como institución. Es decepcionante. Pero velar por la imparcialidad es una luz sobre la balanza y la espada que eleva la dama ciega de la justicia

ORLANDO VIERA-BLANCO
05/08/2025

La Sala de Apelaciones [SA] de la Corte Penal Internacional [CPI] de manera unánime [1/8/2025] ha concluido que “existen motivos para temer que el Fiscal Karim Khan no puede mantener imparcialidad en el caso Venezuela I, debido a su vínculo familiar y profesional con una abogada del equipo de defensa del régimen de Maduro”.

El Fiscal no actuó con diligencia tras las advertencias de la Corte (febrero/2025) sobre posibles conflictos. La Sala de Apelaciones [SA] de la CPI había desestimado la recusación contra el Fiscal Khan. Sin embargo, se reservó el derecho a revisar el asunto invitándolo a demostrar que no había razones relevantes para temer su imparcialidad. Una nota enviada por la Oficina de la Defensora Pública Víctimas, Paolina Massida [15/04/2025] instó a la SA, llenar cualquier laguna del Estatuto de Roma [ER] y su Reglamento de Procedimiento y Prueba, en aras de tutelar la imparcialidad del proceso y el derecho inherente de las víctimas.

En Abril-2025, desde La Haya, nos adherimos a esa petición y solicitamos: i.-Órdenes de liberación preventiva de los presos políticos y ii.-Que el Fiscal pida órdenes de arresto a la Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI. Invocando los artículos 42(8), 64(2), 68(3) del ER y atendiendo los principios titulares, la Sala se atribuyó jurisdicción para intervenir de oficio. El Fiscal tiene 3 semanas para excusarse [separarse voluntariamente del caso Venezuela I], so pena de recusación forzosa si es necesario.

Expectativas de Avance del Caso Venezuela I. Posibles Medidas Judiciales

Con la probable dimisión de Khan del caso Venezuela, el proceso puede acelerarse: i.-El obstáculo de una potencial parcialidad al frente de la Fiscalía quedaría removido, habilitando decisiones más firmes y rápidas. ii.-Se abre paso para que fiscales adjuntos u otros miembros de la Fiscalía asuman el liderazgo, dando continuidad y estricta valoración al trabajo de recopilación de pruebas, entrevistas a víctimas, incidencias y redacción de cargos. iii.-Es probable que se impulse la fase de preparación de órdenes de arresto contra miembros claves del régimen venezolano, especialmente quiénes ya han sido mencionados por crímenes de lesa humanidad en informes y denuncias.

Dado el contexto, las nuevas medidas de la CPI podrían incluir: i.- órdenes de arresto [confidenciales o públicas] contra jefes de inteligencia y cadena de mando por su rol en persecución, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, torturas, criminalización de la justicia y represión sistemática. ii.-Órdenes de colaboración internacional [artículo 87 del ER]. iii.-Ampliación del caso Venezuela I para incluir otras formas de represión como crímenes contra migrantes, represión electoral y/o persecución por razones de género, religión o disidencia política.

Las consecuencias de este giro procesal serían: i.-Aislamiento Internacional Acelerado [Países partes del ER (más de 120) estarían obligados a detener procesados contra quienes se emitan arrestos]. ii.-Cumbres internacionales tendrían que excluir autoridades objeto de acusación. iii.-Se fortalecerán las demandas de justicia de víctimas y de la diáspora venezolana en el exilio. iv.-Se ratificaría el apoyo de gobiernos democráticos a la causa venezolana. v.-Podrían abrirse divisiones en el régimen: funcionarios temerosos de ser señalados buscarían acuerdos para testificar o distanciarse del núcleo duro.

La Justicia Penal Internacional entra en una fase decisiva

La reciente decisión de la SA de la CPI marca un hito, un punto de inflexión en el proceso judicial contra el régimen de Caracas. Un fallo histórico porque la Sala ha instruido al Fiscal Karim Khan apartarse del caso “Situación Venezuela I” por un evidente conflicto de intereses, validado en su inacción procesal […] La decisión se fundamenta en un hecho innegable: La relación combinada del Fiscal Khan con su cuñada, abogada del Estado Venezolano en la causa que investiga la CPI con la inacción del Fiscal ante advertencias anteriores, lo cual vulnera gravemente el principio de imparcialidad [subrayado de la sentencia]. Esta decisión pone fin-a nuestro juicio-a meses de incertidumbre sobre la neutralidad de la Fiscalía.

Con ello se espera un relanzamiento del expediente Venezuela I. La CPI está obligada a actuar cuando los sistemas judiciales nacionales fallan. Y Venezuela representa un caso ejemplar de colapso institucional y captura del aparato judicial por parte del poder político. La S.A. de la CPI ha demostrado que incluso el Fiscal no está por encima del escrutinio. La Corte ha dejado claro que la integridad del proceso es irrenunciable.

El pasado 20 de Agosto de 2024 [El Universal, No más impunidad] decíamos: “Los fundamentos políticos, jurídicos y doctrinales tras el establecimiento de un tribunal penal internacional han significado un largo recorrido para Occidente. En 1919, terminada la I Guerra Mundial, los países victoriosos quisieron juzgar al káiser Guillermo II de Alemania por el crimen de agresión[…] Más tarde se establecieron los tribunales internacionales de Núremberg y Tokio para juzgar a los criminales de guerra de Alemania y Japón por los delitos cometidos durante la II Guerra Mundial. Así se celebró en la ciudad de Roma la Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional, cuya acta final [constitutiva] fue suscrita el día 17/07/1998 […] Se trata así del primer organismo judicial internacional de carácter permanente encargado de perseguir y condenar los más graves crímenes cometidos por individuos, en contra del derecho internacional”.

Un compromiso histórico de inmenso peso moral y jurídico que vino a rescatar la Sala de Apelaciones de la CPI.

Estatus procesal actual: Investigación autorizada

Desde el 28/11/2022, la Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI autorizó formalmente al Fiscal [Khan] a reanudar la investigación sobre crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela desde al menos abril de 2017. La decisión fue apelada por el Estado Venezolano y las víctimas.

En marzo de 2024, la Sala de Apelaciones de la CPI, ratificó la autorización, reafirmando que hay base razonable para creer que se han cometido crímenes de lesa humanidad en Venezuela. La investigación se centra en detenciones arbitrarias, torturas, violencia sexual, desapariciones forzadas, tratos crueles y asesinatos, dirigidos principalmente contra opositores.

Los fiscales que han asumido el caso cuentan con un acervo robusto de evidencias gracias a informes exhaustivos de la Misión Internacional Independiente de la ONU (Fact Finding Mission) que atribuyen responsabilidad directa y por cadena de mando a altos funcionarios por crímenes sistemáticos y generalizados […] También cuentan con pruebas de la propia Fiscalía [CPI] e informes como los del Alto Comisionado de DDHH de la ONU, Human Rights Watch y Amnistía Internacional.

Siguiendo con nuestro ensayo No más impunidad, es inevitable recordar que “a raíz de los eventos postelectorales del 28/7/24 se registraron y acumularon a la lista de horrendos crímenes existentes, una arremetida de incidencias criminales récords, debidamente informadas a la CPI por grupos de interés y activistas de DDHH. Una ola criminal sin precedentes.

Es menester recordar la responsabilidad de mando (Artículo 28 del ER) que establece que un superior jerárquico puede ser penalmente responsable por omisión, o por no impedir ni sancionar a los subordinados, aun si no ejecutó directamente los actos. Los nuevos fiscales delegados: i.-Podrían solicitar ante la Sala de Cuestiones Preliminares [SCP], emisión de órdenes de arresto contra imputados que obedecieron órdenes criminales que han podido denunciar, resistir o evitar. La SCP puede aprobarlas incluso si el imputado es jefe de Estado, pues el Estatuto de Roma niega expresamente las inmunidades (art. 27).

Antecedentes y emplazamiento internacional

Omar al-Bashir, el presidente sudanés, fue acusado mientras estaba en el poder (2009) por genocidio y crímenes de lesa humanidad en Darfur. Aunque no fue arrestado, su imagen internacional se vio destruida y el proceso judicial sigue abierto […] Putin y su ministra Lvova-Belova, 2023), también fueron objeto de solicitudes de órdenes de arresto por parte de Khan a la Sala de Cuestiones Preliminares por deportación ilegal de niños ucranianos. Putin no pudo asistir a cumbres internacionales sin riesgo de detención.

En Marzo 2025 fue detenido en Manila el expresidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, en aplicación de una orden de arresto dictada en su contra por la CPI, por el crimen de lesa humanidad de asesinato en relación con los homicidios cometidos en la “guerra contra las drogas”. El hombre [Duterte] afirmó, según nota Amnistía Internacional [Agnès Callamard 11/03/2025]: ‘Mi trabajo es matar’—entre ellos menores de edad—como parte de una campaña deliberada, generalizada y bien organizada de homicidios autorizados por el Estado”.

La reciente decisión de la SP de la CPI que dispensa al Fiscal Karim Khan de seguir conociendo el caso Situación Venezuela I, no sólo trata de reivindicar y disciplinar el proceso, sino prevenir tanto a criminales como a los mismos funcionarios obligados a evitarlo y sancionarlos. La justicia internacional, para ser legítima, debe parecer justa. Y eso es lo que, en última instancia, la CPI intenta preservar.

Es pertinente recordar que un grupo de reconocidos juristas internacionales y ex presidentes el 22 de Agosto de 2024, enviaron una petición de urgencia criminal a la Oficina del Fiscal de la CPI en la cual describen con detalles, las atrocidades confesas que en sólo días ulteriores a las elecciones presidenciales [28/7/2024], se habrían cometido en Venezuela por fuerzas represivas-civiles, policiales y militares. Y esta puerta giratoria aún no cesa.

Expresaron con preocupación, “como bajo la mirada impune de los órganos de justicia, y muchas veces, bajo su aquiescencia, inocentes venezolanos quedaban a merced de la represión”.

En definitiva el Fiscal ha quedado en entredicho. No es lo ideal para la justicia penal internacional como institución. Es decepcionante. Pero velar por la imparcialidad es una luz sobre la balanza y la espada que eleva la dama ciega de la justicia.

Redimir el dolor y acabar con la violencia impune, sólo se alcanza con el equilibrio universal de una causa justa, alegoría y personificación de la justicia del mundo humano, que encarna Dice-también llamada en Griego Astrea [hija de Temis], Diosa que abraza la Iustitia y la ley.

Queda en manos de los magistrados de la CPI y los Fiscales asignados, responder con celeridad y puntualidad las legítimas exigencias de la historia, ley y las víctimas, reivindicando siglos de lucha por una justicia universal fuerte, oportuna y eficaz, capaz de contrarrestar, prevenir y reprimir crímenes que pueden acabar con la humanidad.

Es hora que haya justicia en La Haya. Fiat iustitia, ruat caelum. ¡Hágase justicia aunque se derrumbe el cielo!

@ovierablanco

El abogado Abelardo De La Espriella reconoció que el empresario colombiano Alex Saab intentó negociar con la justicia de Estados Unidos que lo acusó de blanqueo de dinero y de ser el testaferro de Nicolás Maduro.

El Pitazo

En una entrevista concedida al medio independiente Desigual, De La Espriella reveló que sentó a su defendido “a conversar con los gringos” para llegar a un trato y evitar que fuera a la cárcel; sin embargo, la negociación no salió como el profesional esperaba.

Alex Saab fue arrestado en junio de 2020 en el archipiélago africano Cabo Verde. Durante dos años permaneció en una cárcel de Miami bajo cargos de conspiración para blanquear dinero.

Además de lavado de dinero, EE. UU. y otros países, incluido Colombia, lo señalaban de ser uno de los principales testaferros de distintos entramados de corrupción dentro del gobierno venezolano.

«Vamos a sentarnos con los gringos»

De La Espriella conoció a Saab hace 10 años cuando el empresario llegó a su oficina, procedente de Barranquilla, y le solicitó sus servicios profesionales en Colombia.

En el marco de esta relación con el empresario, comenzó a salir información pública sobre la relación de Saab con el gobierno de Venezuela. El empresario le negó a De La Espriella ese vínculo, durante dos años, y finalmente, lo admitió.

“Cuando él me cuenta el verdadero vínculo con el gobierno venezolano, yo le digo ‘vamos a sentarnos con los gringos’ y quien lo sienta con los gringos soy yo”, contó De La Espriella a Desigual.

El abogado explicó que su intención era que su cliente “cooperara, liberarlo del problema…y entregara al gobierno venezolano, pero le mamó gallo a eso y luego le salió la extradición inmediata”.

En ese momento culminó la relación laboral entre el abogado colombiano, quien también es ciudadano americano, y el empresario.

Si uno revisa las ocurrencias políticas que anunciaba Hugo Chávez, impresiona su fuerte adjetivación ideológica, sobre todo hacia el final de su mandato. El desmantelamiento del Estado de derecho –porque a eso se abocaron mayormente– se cobijaba en una retórica grandilocuente, adornada con las consignas “revolucionarias” que mejor encajaban. Eran años en que Chávez se bañaba en popularidad, habiendo sido reelegido con un margen apreciable de votos y provisto, por la providencia, de ingresos petroleros nunca vistos en Venezuela. Permitió izar esperanzadoras banderas de un socialismo del siglo XXI, validado por programas generosos de reparto –las misiones– que confirmaban sus bondades. El dominio histriónico del comandante se volcó a contraponer a sus “compatriotas” contra los “escuálidos, apátridas”, valiéndose de símbolos extraídos de la mitología patriotera y comunista, contagiando un espíritu “revolucionario”. Con ello, obnubiló tanto a tirios como a troyanos. Y es que, en Venezuela, la palabra “revolución” tiene buena vibra. 

Sabemos en qué terminó esto. Muerto el gran taumaturgo y sustituido por un Maduro desangelado y sin los portentosos ingresos petroleros de su padre putativo, se desnudó la devastación que se había estado produciendo tras bambalinas. Y, en manos de tan incompetente e insensible legatario, el país fue cayendo en barrena, hasta llegar a la situación trágica que nos abruma hoy: una economía sin acceso al financiamiento internacional, reducida a menos de la tercera parte de cuando asumió el poder; la industria petrolera destruida; servicios públicos colapsados; la educación y la salud públicas en coma; una emergencia humanitaria compleja, tornada en crónica por la pobreza extendida; y las cárceles atiborradas de inocentes venezolanos. Porque la represión es su única respuesta “política”.   

Difícil llamar a semejante hecatombe “revolución”. No obstante, sorprende escuchar todavía, en boca de jerarcas maduristas, elucubraciones maniqueas insistiendo en tal fantasía. La realidad no se toma en cuenta porque desmiente abiertamente estas ínfulas. Desnuda su impostura. 

Es preciso aclarar, entonces, nociones básicas de lo que puede entenderse por revolución. Como quiera que éste no es espacio para disquisiciones teóricas sobre el tema, examinemos sólo dos de sus características constitutivas: 1) fuerzas políticas y sociales insurgen contra el orden establecido y destruyen los cimientos de poder que le sirven de sustento; y 2) en nombre de los oprimidos cuya redención, supuestamente, estarían persiguiendo, implantan un nuevo orden bajo su hegemonía. La historia tiende a mostrar, empero, que esta ansiada “vuelta de la tortilla” termina muchas veces encumbrando, con el tiempo, a opresores similares a los que fueron defenestrados. 

Sea como sea, esta óptica simplista descalifica como tales a casi todas las “revoluciones” que pueblan nuestra historia. Sobre todo, a aquellos cambios violentos en el mando de la República que se libraban entre conservadores y liberales en el siglo XIX: el proverbial, “quítate tú pa’ ponerme yo”. Otros acontecimientos de nuestro pasado corrieron mejor suerte. Quizás las consecuencias del golpe palaciego contra Medina califican como revolucionarias, pues sirvieron para implantar un nuevo orden que inspiró la acción política democrática durante el resto del siglo. 

¿Cómo se retrata la Revolución bolivariana con respecto a estos criterios? Ha cumplido, de manera fehaciente, con el primer término de la ecuación. Nadie dudaría del portentoso “logro” de haber destruido cabalmente las instituciones sobre las que descansaba, hasta hace poco, nuestro orden republicano. Anuló los poderes autónomos que sustentaban el ejercicio de la democracia en tanto que aseguraban los derechos y deberes de los venezolanos. Así, despejó el camino a la imposición de un autócrata que concentró en sus manos las decisiones sobre el quehacer político. 

Pero, y esto tiene que ver con la segunda característica, en absoluto reemplazó el destrozo causado con un nuevo orden que redimiese a los oprimidos. En vez de ello, sembró un desorden descomunal. Desapareció toda pauta con la que se pudieran discernir “nuevas reglas del juego” que orientaran a los venezolanos, sobre todo en lo que respecta a su relación con el Estado. Porque, en vez de reemplazar las instituciones que se desmantelaban, el vacío fue llenado por la decisión personal y discrecional, sin rendición de cuentas, de Chávez. Y no podía ser de otra manera, pues la avidez por el poder, supuestamente para cumplir –a discreción del líder supremo– con los fines “revolucionarios”, no admitía contrapeso ni acción contralora independiente alguna. Si Chávez era “el Pueblo” (con mayúscula) como clamaba la propaganda, no tenía sentido que ese pueblo le pidiera cuentas o que supervisase sus decisiones. ¡La democracia participativa y protagónica, pues! 

En resumen, el chavo-madurismo acometió solo el primer “momento” de todo proceso revolucionario, el de la destrucción. Y, si se examina de cerca, tampoco ello está muy claro, pues en vez de desmontar la estructura de poder existente, la exacerbaron al ampliar, en extremo, los márgenes discrecionales con que el presidente podía decidir sobre la renta petrolera. Si antes ello se sujetaba al control presupuestario de una Cámara Legislativa con fuerte presencia opositora, bajo Chávez toda acción contralora de poderes nominalmente independientes dio paso a la anuencia ciega con lo que decidiera el comandante. Y, mientras perduraron los extraordinarios proventos de la exportación de crudo, el “orden” que emergió se metamorfoseaba constantemente de acuerdo con las preferencias que, en cada momento, lo entusiasmasen: las cooperativas, luego los Fundos Zamoranos, las Empresas Sociales de Producción y finalmente, los artificios de una supuesta economía comunal. Cualquier noción de “orden” sólo existía en la mente de quienes confiaban en la visión infalible del eterno, quien cubría el incumplimiento de su capricho anterior, con uno nuevo, proclamado bombásticamente a los cuatro vientos. Para eso disponía de todos los reales del mundo. 

Maduro, sin carisma, sin recursos –porque destruyó la economía y la industria petrolera–, sin saberes, repudiado por las mayorías y aislado adentro y afuera, carece de toda posibilidad de ofrecer un ordenamiento político-social mínimamente creíble. Sólo el menjurje de un severo programa de ajuste neoclásico descargado sobre trabajadores, a quienes desconoce sus derechos, mientras alardea ser un “presidente obrero (¡!) revolucionario”. Sobre una administración pública que está en el suelo, unos servicios públicos cada vez más precarios y el aislamiento financiero, no puede construirse nada.

 Pero la carencia más importante de todas es la del apoyo popular. Al trampear tan vulgarmente el resultado electoral del 28 de julio de 2024, Maduro estaba sellando su incapacidad de ofrecerse como opción real de poder, como conductor de un ordenamiento político plausible. De ahí que, lo que le queda es afincarse en la vertiente destructiva de su supuesta “revolución”. En sus labios, esta palabra se ha convertido, para la inmensa mayoría, en sinónimo de “destrucción”. No en balde colocó a un individuo tan incompetente, inmoral y delictuoso como Elvis Amoroso al frente de lo que era el CNE. Y en efecto, al lado de la destrucción de la Fuerza Armada, de Pdvsa, de la economía productiva, de los servicios públicos y de toda noción de justicia, puede vanagloriarse también de la destrucción del sistema electoral venezolano. Y ahora, para culminar su obra destructiva, amenaza cambiar la constitución para imponer un Estado comunal. La consistencia de un Rey Midas al revés. Es su sino.

Ante esta constatación inequívoca de que con Maduro las cosas no pueden ir sino hacia peor, cada día que permanece en el poder representa una tragedia. ¡Basta ya! Los factores que todavía le dan sustento saben que la única opción políticamente viable es restaurar la soberanía popular para erigir, con el auxilio de todos los venezolanos de buena voluntad, un país libre, cada vez más próspero, reconocido internacionalmente. Pero tienen que pasar a la acción. Deben hacer realidad la transición hacia un gobierno democrático, dirigido por Edmundo González Urrutia con el apoyo de la vasta mayoría de sus compatriotas. A acabar con la farsa. No hay de otra. 

Humberto García Larralde
humgarl@gmail.com

Durante los primeros seis meses del nuevo mandato de Donald Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) arrestó a cerca de 8.000 ciudadanos venezolanos, de un total de más de 109.000 detenciones. La mayoría ocurrieron en estados fronterizos y del sur de Estados Unidos, basado en datos gubernamentales.

El Nacional

De acuerdo con un informe de CBS News, los estados del sur de Estados Unidos, así como aquellos que colindan con la frontera con México, registraron los niveles más altos de arrestos del ICE entre el inicio del segundo mandato de Trump, el 20 de enero, y el 27 de junio, según muestran las cifras.

Las estadísticas indican que Texas concentró casi una cuarta parte de todos los arrestos del ICE durante ese período. Aproximadamente 11% de los arrestos ocurrieron en Florida y 7% en California, seguidos por 4% en Georgia y 3% en Arizona.

Kathleen Bush-Joseph, analista del Migration Policy Institute, explicó que el ICE tiende a concentrar sus recursos en áreas donde las políticas locales permiten la interacción entre la policía y las autoridades migratorias federales, como en Texas y Florida.

En cambio, en otros lugares, como California, también pueden mostrar altos niveles de arrestos porque tienen comunidades migrantes numerosas, aunque las políticas estatales y locales limiten la cooperación con el ICE.

En general, las personas arrestadas por el ICE en el segundo mandato de Trump procedían de casi 180 países, aunque la mayoría eran originarias de América Latina o el Caribe, según los datos.

México fue el país de ciudadanía más frecuente, con cerca de 40.000 personas bajo custodia del ICE identificadas como ciudadanos mexicanos. Le siguieron:

  • Guatemala: alrededor de 15.000 arrestados
  • Honduras: alrededor de 12.000 arrestados
  • Venezuela: cerca de 8.000 arrestados
  • El Salvador: más de 5.000 arrestados

Bush-Joseph señaló que los países de origen de los arrestados por el ICE coinciden con tendencias migratorias más amplias. “En general, hablamos de países geográficamente cercanos a EE UU“, indicó.

Como una pesadilla ha sido catalogada la experiencia que tuvo que vivir una madre británica de tres hijos mientras practicaba parasailing, también llamado paravelismo, en África, según un informe.

Semana

Michelle Wilson, de 52 años, estaba atada a un arnés con un operador de parasail cuando habría sido abusada sexualmente por el mismo instructor que controlaba el vuelo.

El hombre se presionó contra ella y la manoseó mientras volaban sobre el cielo desde la famosa playa de Sousse en Túnez.

“Podía sentir cómo tiraban de la parte de atrás de la braguita de mi bikini, y él estaba tirando de la correa”, dijo la mujer aterrada al diario The Sun, y agregó: “Debió haber estado apretando el arnés para acercarme más”.

Según narró la mujer, el hombre la rodeó con sus piernas mientras con una mano se sostenía del paracaídas y con la otra le tocaba las piernas.

    “Me manoseaba, se movía hacia adelante y hacia atrás, hablándome en árabe”, dijo Wilson. “Sentía su presión contra mí. Arqueaba la espalda constantemente. Me sentí violada, sucia y asustada. Era solo un muchacho, de unos 20 años”.

    En un principio, la mujer tenía previsto realizar el viaje junto a una amiga. Sin embargo, les informaron que las condiciones del viento eran demasiado intensas, por lo que ambas deberían hacer el recorrido por separado, cada una acompañada de un guía especializado.

    Según comentó Wilson, “mi amiga lo disfrutó muchísimo y no experimentó ningún inconveniente”.

    Al regresar a tierra firme, Wilson confesó que no pudo contener las lágrimas y decidió presentar una denuncia ante las autoridades locales. Expresó que esta experiencia le arruinó por completo las vacaciones, según el NY Post.

    “Como mujeres, en estos países esperamos un poco de bromas por parte de los hombres, pero esto no fueron bromas, fue una agresión sexual”.

    Wilson gastó 8.000 dólares en el viaje a Túnez con su hija de 17 años, su amiga y sus hijos gemelos de 16 años, según el medio estadounidense. Ella cree que el hombre ya ha sido arrestado. Las autoridades británicas y la compañía de seguros de Wilson colaboran en el caso, según afirmó.

    El paravelismo es un deporte aéreo en el que se vuela utilizando una vela (parecida a un paracaídas) que implica ser remolcado por una embarcación mientras se está unido a un paracaídas especial.

    Nicolás Maduro afirmó este lunes 4 de agosto que el Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela creció un 7,1% durante el primer semestre de 2025, una cifra que, según dijo, coloca al país como la economía de mayor crecimiento en América Latina.

    La Patilla

    Durante una transmisión de su programa Con Maduro+, Maduro sostuvo que “Venezuela es la economía que más ha crecido en América Latina”, y atribuyó ese supuesto resultado a las políticas del “Gobierno Bolivariano”, asegurando que se ha logrado “estabilizar la producción nacional y atraer inversiones”. A pesar de las reiteradas referencias al crecimiento, estudios independientes han puesto en entredicho las cifras proporcionadas por el régimen chavista.

    Desde hace años, el BCV mantiene un esquema irregular de publicación de estadísticas macroeconómicas, lo que impide verificar de forma independiente las cifras difundidas por el Ejecutivo.

    Mientras Maduro celebra un crecimiento económico sin evidencia pública, distintos sectores del país denuncian la persistencia de salarios mínimos congelados, inflación no controlada, precariedad en servicios básicos y bajos niveles de productividad industrial.

    El contraste entre el discurso oficial y la situación en la calle mantiene el escepticismo sobre la realidad económica que enfrenta Venezuela.

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