Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Este 3 de julio, las Naciones Unidas celebran el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una fecha destinada a concientizar sobre el impacto ambiental de las bolsas y otros plásticos de un solo uso. En las últimas dos décadas, la generación de residuos plásticos a nivel global se ha duplicado y, según un informe de la OCDE, podría triplicarse para 2060.

Por: Catalina Espinosa – Statista

Según los datos más recientes de la asociación Plastics Europe, en 2023 la producción de plásticos en el mundo alcanzó los 413,8 millones de toneladas, 13 millones de toneladas más que en el año anterior. Más de la mitad de esta cantidad se fabricó en Asia (un 55,8%), con China como principal productor, responsable del 31% del total. Japón representó el 3% de la producción mundial. Otras regiones registraron cifras menores, con América del Norte concentrando el 17% del total. Por su parte, América Central y del Sur fue la región con la menor participación, con un 3,8%.

La creciente preocupación por la contaminación generada por estos materiales ha impulsado el apoyo global a su prohibición. En promedio, el 85% de los encuestados a nivel mundial se mostró a favor de eliminar los plásticos de un solo uso. Al mismo tiempo, encontrar mejores sistemas de reciclaje también se encuentra en el centro de la discusión global.

Insólito que la Constitución de 1999, promovida por Hugo Chávez y aprobada a mano alzada en una asamblea constituyente integrada por Nicolás Maduro, Tarek William Saab, Hermann Escarrá, Adán Chávez, Iris Valera y José Vielma Mora, entre un centenar de colegas chavistas, y rubricadas por sus secretarios Elvis Amoroso y Alejandro Andrade, tan cacareada a los cuatro vientos con repelencia enfermiza, hoy es letra muerta. Literalmente entró en desuso por sus propios patrocinadores, quienes la desaplicaron de manera deliberada por vía de omisión o porque fue trucada por normas y criterios jurisprudenciales contra legem, en franca conspiración contra un Estado de derecho que devino en camisa de fuerza.

Para muestra el mejor botón, el art. 2 de la carta magna, que reza: “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Sobrarían las palabras para referir su absoluta y evidente desaplicación. De tal manera, que se trata de una impostura que hoy va de la mano de esos mismos constituyentes, hacia su deconstrucción en un Estado comunal, concebido solo como ardid para su sostenimiento en el poder.

Sin ir muy atrás, desde 2018 los venezolanos hemos sido testigos del desmantelamiento sistemático de los últimos vestigios de un Estado que por definición debería garantizar los derechos constitucionales de la libertad, los derechos humanos, la separación de poderes, el principio de legalidad y la protección judicial frente al uso arbitrario del poder. El Estado de derecho y el totalitarismo son antinómicos, este -por el contrario- impone el control total de la sociedad por parte de un Estado sometido a sus designios, que conculca las libertades políticas e individuales y ejerce el dominio unívoco y absoluto de los poderes públicos, suprimiendo además la libertad de expresión y vulnerando las garantías constitucionales.

La conquista y defensa del Estado de derecho en Venezuela, desde 1958, fue compleja y corajuda. En su afán de consolidar a la democracia como su garante, el país superó los fantasmas del centenario militarismo y los ataques castrocomunistas que lo golpearon con ferocidad. Ese sistema, perfectible per se, se difuminó en la bruma de sus naturales desatinos y la ambición innoble de un izquierdismo tan calculador como totalitario.

La gran interrogante sobre su rescate debe responderse de manera expresa, urge que así sea para que el país retome sin quimeras los estándares apropiados en todos sus ámbitos. Imaginarnos que el asunto se está acometiendo como una tarea impostergable, nos genera expectativas y compromiso. Venezuela lo logrará.

Por Víctor A. Bolívar
Julio 2, 2025
X:@vabolivar

El 2 de julio de 1900, sobre el sereno lago Constanza, en el sur de Alemania, una multitud contenía el aliento mientras una gigantesca estructura plateada se elevaba lentamente. Era el Zeppelin LZ-1, el primer dirigible rígido del mundo, y su vuelo inaugural de 17 minutos marcó un hito en la historia de la aviación. Diseñado por el conde Ferdinand von Zeppelin, un ex militar de 62 años con una visión audaz, este coloso de 128 metros de largo desafió la gravedad y capturó la imaginación de una era obsesionada con conquistar los cielos.

MFM

A finales del siglo XIX, volar era un sueño que combinaba ciencia y fantasía. Los globos aerostáticos, aunque populares, eran esclavos de los vientos, incapaces de ser controlados con precisión. Zeppelin, inspirado por su experiencia en globos durante la Guerra Franco-Prusiana y los avances tecnológicos de la Revolución Industrial, imaginó una solución: un dirigible rígido con una estructura de aluminio, recubierto de tela y lleno de hidrógeno, impulsado por motores de combustión interna. El LZ-1 fue el resultado de años de trabajo y una inversión que casi arruinó al conde.

La construcción del LZ-1 fue una proeza en sí misma. Fabricado en un hangar flotante sobre el lago Constanza para protegerlo del viento, el dirigible era una maravilla de la ingeniería: su armazón de aluminio sostenía 17 celdas de hidrógeno, y dos motores Daimler de 14.7 caballos de fuerza le daban propulsión. Sin embargo, el proyecto enfrentó escepticismo. Los críticos lo consideraban un capricho caro, y los riesgos eran real: el hidrógeno era altamente inflamable, y la tecnología de los motores estaba en pañales.

El vuelo del 2 de julio no fue perfecto. El LZ-1 alcanzó una altitud de 410 metros y recorrió 6 kilómetros, pero problemas técnicos, como un timón defectuoso, obligaron a un aterrizaje prematuro. A pesar de ello, el evento fue un éxito simbólico. Una pequeña multitud, incluidos inversores y periodistas, presenció el espectáculo, y los titulares de la época celebraron la hazaña. Para Zeppelin, fue la validación de su sueño, aunque el LZ-1 no atrajo de inmediato el apoyo financiero que esperaba.

El impacto del LZ-1 se sintió en las décadas siguientes. Aunque el dirigible inaugural fue desmantelado, sus sucesores transformaron la aviación. En la primera década del siglo XX, los zepelines transportaron pasajeros y carga, ofreciendo una alternativa lujosa a los trenes y barcos. Durante la Primera Guerra Mundial, sirvieron como herramientas militares para reconocimiento y bombardeos. Sin embargo, su dependencia del hidrógeno los hizo vulnerables, como lo demostró el trágico incendio del Hindenburg en 1937.El legado del Zeppelin va más allá de su tecnología. Representó el espíritu de innovación de una era que miraba al cielo con ambición. Los dirigibles inspiraron avances en aerodinámica y propulsión que allanaron el camino para los aviones modernos. Además, los zepelines se convirtieron en un símbolo cultural, apareciendo en novelas, películas y postales que capturaban la imaginación de millones.

Ferdinand von Zeppelin no vivió para ver el apogeo de su invención, pero su nombre se convirtió en sinónimo de aventura aérea. La empresa que fundó, Luftschiffbau Zeppelin, continuó innovando, y hoy los dirigibles modernos, más seguros y sostenibles, están resurgiendo para aplicaciones como el turismo y la vigilancia. El vuelo del LZ-1 fue el primer paso en un viaje que redefinió los límites de lo posible.

El 2 de julio de 1900, el cielo dejó de ser un sueño inalcanzable. El LZ-1, con su estructura brillante flotando sobre el lago Constanza, fue un testimonio del ingenio humano y la determinación de un hombre que apostó todo por volar. En una era de rápidos avances tecnológicos, el vuelo del Zeppelin nos recuerda que los sueños más audaces pueden, literalmente, tomar vuelo.

El 2 de julio de 2008, en la densa selva del Guaviare, Colombia, un helicóptero blanco con una cruz roja aterrizó en un claro controlado por las FARC. Los guerrilleros, confiados, entregaron a 15 rehenes, incluida la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, creyendo que se trataba de una misión humanitaria. Minutos después, mientras el helicóptero despegaba, los comandos colombianos a bordo revelaron su verdadera identidad. “Somos el ejército de Colombia, están libres”, anunció uno de ellos. Así culminó la Operación Jaque, un operativo de inteligencia que no solo liberó a los rehenes, sino que marcó un hito en la lucha contra la guerrilla.

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Colombia vivía en 2008 un conflicto armado de décadas contra las FARC, una guerrilla que financiaba sus operaciones con secuestros y narcotráfico. Entre los cautivos, Íngrid Betancourt, secuestrada en 2002 durante su campaña presidencial, era el rostro más conocido. Junto a ella, tres contratistas estadounidenses y 11 militares y policías colombianos soportaban condiciones inhumanas en la selva. La presión internacional y nacional para su liberación era inmensa, pero las negociaciones con las FARC habían fracasado repetidamente. El gobierno de Álvaro Uribe decidió apostar por una solución audaz.

La Operación Jaque fue un prodigio de inteligencia militar. Durante meses, el ejército colombiano interceptó comunicaciones de las FARC, infiltró sus filas y creó una falsa ONG llamada “Misión Humanitaria Internacional”. Los comandos se hicieron pasar por activistas, periodistas y pilotos, convenciendo a los guerrilleros de que los rehenes serían trasladados a otro campamento bajo supervisión de esta organización ficticia. La planificación fue meticulosa: cada detalle, desde el diseño del helicóptero hasta los guiones de los agentes, fue ensayado para evitar sospechas.

El día del operativo, la tensión era palpable. Los guerrilleros, quienes custodiaban a los rehenes, entregaron a los cautivos sin sospechar la trampa. En el aire, los comandos neutralizaron a los dos captores que acompañaban a los rehenes, y el helicóptero se dirigió a Bogotá. Cuando los liberados aterrizaron, la emoción estalló: Betancourt, visiblemente demacrada pero radiante, agradeció al ejército y al país en una conferencia de prensa que conmovió al mundo. “Fue como una película de Hollywood”, dijo uno de los rescatados.

El impacto de la Operación Jaque fue inmediato. Sin disparar un solo tiro, Colombia demostró su capacidad para enfrentar a las FARC, debilitando su moral y su imagen internacional. La liberación de Betancourt, un símbolo de resistencia, atrajo titulares globales y reforzó el apoyo al gobierno de Uribe. Sin embargo, el operativo también generó debates: algunos criticaron el uso de emblemas humanitarios, como la cruz roja, por violar el derecho internacional.

A nivel interno, la operación fortaleció la confianza en las fuerzas armadas colombianas y marcó un punto de inflexión en el conflicto. Aunque las FARC continuaron operando, su capacidad se vio mermada, y la Operación Jaque allanó el camino para futuras negociaciones de paz, culminadas en el acuerdo de 2016. Para los rehenes, el 2 de julio de 2008 fue el día en que recuperaron su libertad tras años de sufrimiento.

El legado de la Operación Jaque trasciende Colombia. Estudiada en academias militares de todo el mundo, la misión es un ejemplo de cómo la inteligencia y la estrategia pueden triunfar sobre la violencia. En un país marcado por el conflicto, el rescate fue un raro momento de unidad y orgullo nacional, mostrando que la esperanza podía florecer incluso en los momentos más oscuros.

Hoy, 17 años después, la Operación Jaque sigue siendo un símbolo de ingenio y valentía. Para los liberados, sus familias y un país entero, el 2 de julio es un recordatorio de que, incluso en las circunstancias más adversas, la determinación puede cambiar el curso de la historia. La selva del Guaviare, ese día, fue testigo de un milagro moderno.

El 2 de julio de 1964, en el East Room de la Casa Blanca, el presidente Lyndon B. Johnson estampó su firma en la Ley de Derechos Civiles, un documento que marcó un antes y un después en la historia de Estados Unidos. Rodeado de líderes políticos, activistas y periodistas, Johnson rubricó una legislación que prohibía la discriminación por raza, color, religión, sexo u origen nacional en lugares públicos y en el ámbito laboral. La ceremonia, transmitida por televisión, fue un momento de esperanza para millones de estadounidenses que habían luchado por la igualdad en un país profundamente dividido por la segregación racial. Este acto no fue solo una victoria legal, sino un símbolo de resistencia y cambio.

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La génesis de la Ley de Derechos Civiles se remonta a décadas de lucha. En el sur de Estados Unidos, las leyes de Jim Crow imponían la segregación en escuelas, restaurantes, autobuses y hasta fuentes de agua. Los afroamericanos enfrentaban una discriminación sistemática que los relegaba a una ciudadanía de segunda clase. La década de 1950 y 1960 vio el ascenso del movimiento por los derechos civiles, con figuras como Martin Luther King Jr., Rosa Parks y John Lewis liderando protestas pacíficas y enfrentando una brutal represión. La Marcha sobre Washington de 1963, donde King pronunció su icónico discurso “Tengo un sueño”, galvanizó el apoyo nacional para una legislación transformadora.

El camino hacia la aprobación de la ley fue tortuoso. Presentada inicialmente por el presidente John F. Kennedy en 1963, tras su asesinato, Johnson asumió la causa con determinación. Sin embargo, el proyecto enfrentó una feroz oposición en el Congreso, especialmente de senadores sureños que defendían la segregación. Un filibusterismo de 75 días en el Senado, uno de los más largos en la historia, intentó bloquear la ley. La presión de activistas, junto con el apoyo de legisladores republicanos y demócratas, fue crucial para superar estas barreras. Finalmente, el 2 de julio, la ley fue aprobada, marcando un triunfo de la coalición por los derechos civiles.

El impacto inmediato de la ley fue tangible. Bares, hoteles, cines y otros espacios públicos dejaron de estar segregados. Las empresas ya no podían discriminar en la contratación por motivos raciales o de género, abriendo oportunidades para minorías y mujeres. Sin embargo, la ley no erradicó el racismo sistémico. En muchas regiones, la resistencia a su implementación fue feroz, y la lucha por la igualdad continuó con enfrentamientos y nuevas legislaciones, como la Ley de Derecho al Voto de 1965. A pesar de sus limitaciones, la Ley de 1964 fue un punto de inflexión que transformó la vida cotidiana de millones.

El contexto global también sintió el impacto de este hito. La lucha por los derechos civiles en Estados Unidos inspiró movimientos por la igualdad en otros países, desde Sudáfrica hasta América Latina. La ley se convirtió en un modelo para legislaciones antidiscriminatorias en todo el mundo, demostrando que el cambio legal podía ser un catalizador para el progreso social. En un mundo donde la desigualdad seguía siendo una realidad, el mensaje de la ley resonó como un llamado universal a la justicia.

El liderazgo de Johnson fue crucial, pero no exento de controversia. Algunos lo acusaron de actuar por cálculo político, buscando consolidar el apoyo del electorado afroamericano para el Partido Demócrata. Sin embargo, su compromiso con la causa fue evidente en su discurso tras la firma, donde llamó a los estadounidenses a construir una “Gran Sociedad” basada en la igualdad. Este discurso reflejaba su visión de un país unido, aunque sabía que el camino sería largo.

A más de seis décadas, el legado de la Ley de Derechos Civiles sigue vivo. Aunque Estados Unidos ha avanzado en la lucha contra la discriminación, los desafíos persisten: desigualdades económicas, tensiones raciales y debates sobre la justicia social muestran que la batalla no ha terminado. La ley de 1964 es un recordatorio de lo que se puede lograr cuando la voluntad política y el activismo se unen en pos de un ideal común.

Hoy, al reflexionar sobre el 2 de julio de 1964, celebramos un momento de valentía y esperanza. La firma de la Ley de Derechos Civiles no solo cambió leyes, sino que transformó corazones y mentes, desafiando a una nación a vivir según sus ideales de libertad y justicia. En un mundo aún marcado por divisiones, su mensaje sigue siendo una guía para quienes luchan por un futuro más equitativo.

Recién llegada de su intento de invadir Gaza en barco y de ser deportada por las Fuerzas de Defensa de Israel por sus esfuerzos el mes pasado, la activista política sueca Greta Thunberg apareció en Budapest el 26 de junio para apoyar la intifada global LGBT.

Por: Jonathon Van Maren – The European Conservative

“Hoy me uní a miles de personas en las calles de Budapest, Hungría, donde Orbán, en un intento desesperado, prohibió la marcha del Orgullo”, anunció en Instagram. “Es otro ataque fascista a los derechos humanos. El Orgullo es a la vez una protesta, pero también una celebración del amor y de quiénes somos. Los fascistas nunca podrán prohibir el amor”. Si hubiera llegado a Gaza, se habría enterado de lo contrario.

En marzo, los legisladores húngaros votaron por una enmienda a la Ley de Protección Infantil para prohibir los Desfiles del Orgullo por 136 votos a favor y 27 en contra. En Hungría, el primer ministro Viktor Orbán declaró que proteger a los niños de la ideología LGBT y las exhibiciones obscenas tiene prioridad sobre el derecho de los activistas a promoverlas públicamente. Las políticas LGBT de Orbán gozan de tanta popularidad en Hungría que oponerse a ellas se considera una política muy negativa.

Cabe destacar de qué protegían los legisladores húngaros a los niños . En Toronto, este mes, hombres desnudos paseaban junto a familias que ondeaban carteles de arcoíris con el lema «normalizar la desnudez»; hombres con atuendos fetichistas se manoseaban y se besaban. Escenas similares se produjeron en otras grandes ciudades occidentales, la mayoría de las cuales contaban con la asistencia de políticos de alto perfil. Para cierto tipo de líder, es esencial que la gente esté expuesta a estas cosas en público.

Muchos de estos políticos acudieron en masa a Budapest el 26 de junio para el Orgullo de Budapest, un evento desafiante impulsado por activistas internacionales que, una vez más, tienen la mira puesta en Hungría. Entre los asistentes se encontraban Hadja Lahbib, comisaria europea de Igualdad; Nicolae Ștefănuță, vicepresidente del Parlamento Europeo; y el eurodiputado luxemburgués Marc Angel, copresidente del Intergrupo de Derechos LGBTI del Parlamento Europeo.

Y por supuesto, Greta Thunberg, de 22 años, hizo su aparición obligatoria.

Thunberg es una activista profesional trotamundos que se asemeja a una versión femenina de Tintín, el reportero ficticio de Hergé. Se hizo famosa a los 16 años tras pronunciar un discurso indignado en la Cumbre de Acción Climática de la ONU en septiembre de 2019, donde reprendió a los eurócratas masoquistas y radiantes por su inacción. «¡Cómo se atreven!», les exclamó con un bufido. Les encantó y enseguida la invitaron a repetir su truco de fiesta en otros eventos importantes, desde Davos hasta el Parlamento Europeo.

Thunberg se tomó un año libre de la escuela secundaria para instruir a líderes mundiales sobre cómo abordar la crisis climática antes de darse cuenta de que el activismo era un buen negocio. Ahora asiste a las protestas tanto como marca como persona. Además de su activismo ambiental, Thunberg intentó llegar a Gaza en yate con varios otros activistas a principios de este mes; la causa palestina se ha sumado recientemente a su lista.

En una manifestación en Alemania el año pasado, gritó : «¡Que le jodan a Israel!». En un intento de empañar sus problemas, añadió: «No podemos esperar, ni con el tema de Palestina ni con el cambio climático». O, como se ha visto, con la agenda LGBT. 

Existe una clara simetría entre el intento de viaje de Thunberg a Gaza y su llegada a Budapest para apoyar el movimiento LGBT. Durante años, el gobierno de Orbán ha sido atacado por dos razones principales: su negativa a admitir a miles de migrantes musulmanes y su férrea oposición a la agenda LGBT. El hecho de que sus más feroces oponentes políticos estén furiosos no por una, sino por ambas políticas dice mucho de la incoherencia suicida de los progresistas europeos.

La principal utilidad política de Greta Thunberg reside en ser una personificación casi perfecta de las contradicciones inherentes del progresismo posmoderno. Su fama se debe a su labor como proveedora de penitencia para las élites, a quienes reprende en eventos de alto perfil por invitación suya. Asiste a mítines donde la multitud corea por la destrucción de Israel y a manifestaciones donde la turba exige la rendición de la Europa cristiana. Thunberg es internacionalista y marcha bajo diversas pancartas, ya sean con una media luna o un arcoíris.

Dirigentes y partidos políticos de oposición así como organizaciones no gubernamentales rechazaron la salida de Venezuela de la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como la declaración de persona non grata al titular de esta instancia, Volker Türk, aprobadas este martes 1 de julio por la Asamblea Nacional (AN).

El Pitazo

El partido Primero Justicia considera que la medida responde al informe presentado por Türk el pasado 27 de junio, en el que en el que señala que en Venezuela existe un patrón persistente de detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos, además de una profunda crisis en el acceso a servicios básicos y derechos económicos y sociales.

«Lo hacen porque les duele la verdad. Porque que el mundo entero los señala como violadores de derechos humanos, tal como lo hizo Türk en su informe donde señala más de 2500 detenciones arbitrarias, más de 80 desapariciones forzadas, y más de 30 casos de tortura, criminalizando la protesta, imponiendo censura a la prensa y persecución al activismo político», dijo la tolda aurinegra en su cuenta de X (antes Twitter).

Aseguran que el informe presentado por el alto comisionado no se basa en opiniones, sino en hechos documentados por Naciones Unidas. «El régimen prefiere aislarse antes que rendir cuentas. Más pronto que tarde, habrá justicia para Venezuela y los venezolanos».

El Partido Comunista de Venezuela (PCV) aseguró que no respaldó la decisión y señaló que esta organización política no participó en la sesión de este martes.

«No somos ingenuos; sabemos que el sistema de Naciones Unidas tiene claras parcialidades políticas, pero para nadie es un secreto que en Venezuela se violan derechos humanos, políticos y sociales y esta decisión de la Asamblea Nacional no va a poder ocultar las gravísimas violaciones contra la Constitución que ejecuta la administración de Nicolás Maduro», declaró el diputado Oscar Figuera citado en nota de prensa del partido.

Figuera considera que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) aplica una «política de doble rasero: reclama garantías para los venezolanos secuestrados en El Salvador pero le niega a los detenidos en el territorio nacional derechos fundamentales como tener acceso a un abogado de confianza o comunicación con familiares».

Voluntad Popular también rechazó la decisión contra el alto comisionado y los funcionarios de su oficina”, y exigió que se les permita continuar con su trabajo en Venezuela.

Según este partido, la declaración del Parlamento “no hace más que confirmar el carácter autoritario y criminal del régimen que durante tantos meses ha documentado la oficina del alto comisionado”.

El dirigente Andrés Velásquez también condenó la decisión adoptada por la Asamblea Nacional y dijo que es la manera con la que el chavismo busca ocultar las constantes violaciones de Derechos Humanos, al tiempo que cuestionó que ningún diputado presente en la sesión cuestionara esta realidad.

«Y el otro detalle es que la decisión en la AN, fué por unanimidad. O sea, todos ligaditos. No hubo una sola voz disidente que rechazara la sistemática violación del los DDHH, por parte de Maduro y su grupete», dijo en X.

La organización Acceso a la Justicia explica que la oficina del Alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU está conformada por personal de esta institución, por lo que la administración de Maduro no puede retirarse de ella. «Lo que sí puede hacer es no renovar el acuerdo de cooperación», detalló en su cuenta de X.

Asimismo, Acceso a la Justicia considera que esta decisión plantea un nuevo conflicto institucional que aumenta la tensión entre el Estado venezolano y el sistema internacional de protección a los derechos humanos.

La organización Un Mundo Sin Mordaza considera que la decisión es un acto de hostilidad política sin fundamento jurídico válido. Coinciden en que agrava el aislamiento institucional del Estado frente a los mecanismos de protección de derechos humanos.

«Reiteramos el respaldo al trabajo del Alto Comisionado Volker Türk y de su equipo en Venezuela. Condenamos esta medida como parte de una estrategia sostenida de hostigamiento institucional contra los mecanismos internacionales de protección de derechos humanos», apuntó la organización.

El coordinador general de Provea, Oscar Murillo, también cuestionó la decisión y aseguró que la medida no podrá ocultar las violaciones a la Constitución.

El 33,9% de los bebés nacidos en Inglaterra y Gales durante 2024 tuvo una madre nacida fuera del Reino Unido. Así lo confirman los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), que registran la cifra más alta desde que existen registros. Hace apenas quince años, en 2009, ese porcentaje estaba por debajo del 25%.

La Gaceta de la Iberosfera

Además, dos de cada cinco bebés ya tiene al menos uno de sus progenitores nacido en otro país. En zonas como Londres, la proporción de nacimientos con origen extranjero alcanza el 68%, mientras que en el noreste de Inglaterra apenas supera el 22,6%, reflejando un fuerte desequilibrio territorial.

Estas cifras revelan el impacto directo de la inmigración en la transformación demográfica del país, en un momento en que el Gobierno reconoce que el reemplazo generacional depende casi por completo de la llegada de población extranjera.

La fecundidad británica se desploma mientras aumenta entre inmigrantes

La secretaria de Educación, Bridget Phillipson, lanzó esta semana un llamamiento para que los británicos tengan más hijos y lo hagan antes. Lo hizo tras conocer los datos que revelan una caída histórica de los nacimientos entre mujeres menores de 30 años y un aumento sostenido de la maternidad tardía.

En 2024 se registraron 594.677 nacimientos en Inglaterra y Gales, lo que supone la primera subida desde 2021, aunque aún se mantiene como la tercera cifra más baja desde 1977. La subida se concentró en regiones con fuerte presencia inmigrante como Londres y las Midlands Occidentales.

Mientras tanto, el número de madres menores de 20 años bajó un 4,6% respecto al año anterior, y también descendió en el tramo de 20 a 24 años. En cambio, aumentaron los nacimientos en todos los grupos de mujeres mayores de 30 años, y especialmente entre las de más de 45. El fenómeno no solo afecta a las madres: los nacimientos con padres mayores de 60 años se dispararon un 14,2% en solo un año.

India, Pakistán y Nigeria encabezan los países de origen

Según el informe del ONS, por tercer año consecutivo, la India se mantuvo como el país de origen más común entre las madres extranjeras, representando el 4,4% del total de nacimientos. Le siguen Pakistán (3,6%) y Nigeria (2,5%). Irak aparece por primera vez entre los diez primeros, con un 0,6%.

El jefe de vigilancia de salud poblacional del ONS, Greg Ceely, confirmó que las tendencias se mantienen: «Aumentan los nacimientos de madres nacidas fuera del Reino Unido, mientras se desploman los de mujeres jóvenes británicas. La gente retrasa cada vez más la decisión de tener hijos«.

El dalái lama afirmó el miércoles que se designará un sucesor tras su muerte para asegurar la continuidad de su función como líder espiritual de la comunidad tibetana, en una declaración publicada con motivo de su 90 aniversario.

El Nacional

Su avanzada edad había generado preocupación por el futuro del liderazgo tibetano y por un posible intento de China de influir en su sucesión.

«Afirmo que la institución del dalái lama continuará«, indicó en un mensaje leído en el monasterio de McLeod Ganj, la localidad india donde ha vivido exiliado tras su salida en 1959 del Tíbet, bajo control de Pekín.

La decisión es histórica no solo para los tibetanos sino también para sus seguidores en el mundo, que ven al dalái lama como un símbolo de la no violencia, la compasión y la lucha por la identidad cultural tibetana bajo el mando chino.

Pero las autoridades chinas lo consideran un rebelde separatista.

Además, China afirmó el miércoles que el sucesor del dalái lama debe contar con la aprobación de Pekín.

«La reencarnación del dalái lama, el panchen lama y otras grandes figuras budistas deben ser escogidas mediante sorteo de una urna de oro y aprobadas por el gobierno central», declaró la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning.

Nacido el 6 de julio de 1935, Tenzin Gyatzo es, según la creencia tibetana, la 14ª reencarnación del dalái lama.

En su mensaje explicó que en los últimos años había recibido numerosos llamados de la diáspora tibetana, budistas de la región del Himalaya, Mongolia y partes de Rusia y China «pidiendo que continúe la institución del dalái lama».

«En particular he recibido mensajes a través de diferentes canales de tibetanos en el Tíbet con el mismo llamado», dijo en un video divulgado al inicio de una reunión de líderes religiosos en McLeod Ganj.

Autoridad exclusiva

El carismático líder budista, ganador del Premio Nobel de la Paz, había dicho los últimos años que la institución del dalái lama continuaría solo si había demanda popular.

Él y decenas de tibetanos han vivido en el exilio en India desde que las fuerzas chinas aplastaron un alzamiento en la capital tibetana de Lhasa en 1959.

Muchos tibetanos en el exterior temen que China designará un sucesor para fortalecer su control sobre este vasto territorio que invadió en 1951.

Pero su líder espiritual afirmó el miércoles que la responsabilidad de designar a su sucesor «recaerá exclusivamente» en el Ganden Phodrang Trust, el despacho del dalái lama en India.

«Reitero aquí que el Gaden Phodrang Trust tiene la autoridad exclusiva para reconocer la futura reencarnación; nadie más tiene la autoridad para interferir en este asunto», sostuvo.

Chemi Lhamo, una activista tibetana exiliada de 30 años, dijo estar convencida de que la continuidad del rol del dalái lama ayudará a la causa de su pueblo.

«No hay duda de que la institución del dalái lama seguirá sirviendo al beneficio de la humanidad», aseguró Lhamo.

Consideró que su anuncio es una «oportunidad histórica» para enviar un mensaje a China para «rechazar inequívocamente» cualquier papel en la identificación del futuro líder.

Lo más grave que ha hecho este Gobierno no es fundirse los fondos públicos en prostitutas; lo más grave ha sido convertir a los herederos de ETA en socios determinantes de su mayoría parlamentaria. Lo más grave que ha hecho este Gobierno no es cobrar «mordidas» por adjudicaciones de obra pública; lo más grave ha sido amnistiar a los autores del golpe separatista de 2017 dejando a los tribunales a los pies de los caballos. Lo más grave que ha hecho este Gobierno no es ponerle una cátedra a la esposa del presidente y un puesto de trabajo ficticio al hermano del mismo; lo más grave ha sido vender la política exterior a los intereses marroquíes. Lo más grave que ha hecho este Gobierno no es dejar un oscuro agujero de corrupción en la compra masiva de mascarillas; lo más grave ha sido destrozar la Constitución con un tribunal dispuesto a todo género de demoliciones. Lo más grave que ha hecho este Gobierno, en fin, no ha sido la corrupción económica, sino el daño causado a la nación española en beneficio de sus enemigos declarados, tanto interiores como exteriores; la antiespaña, en fin. Pero ahora descubrimos que todo, las prostitutas y los etarras, las mordidas y los separatistas catalanes, las begoñidades y lo de Marruecos, las mascarillas y la demolición constitucional, todo, digo, forma parte del mismo movimiento. Ahora descubrimos que la antiespaña era y es una organización criminal.

Lo primero que hizo Sánchez cuando metieron en la cárcel a su secretario de organización, Santos Cerdán, fue enviar a Zapatero para calmar al golpista Puigdemont. ¿Por qué Zapatero? Aquí es donde todo empieza a encajar. Ya resultaba bastante extraño que el elegido para negociar con los golpistas fuera un tipo visiblemente tosco como Santos Cerdán; ahora sabemos que detrás de él había una mano todavía más siniestra: la del ex presidente. El círculo se va cerrando. Santos Cerdán, el que se retrató con Puigdemont bajo la fotografía mural de una urna del 1-O, fue el mismo que amañó el pacto con los herederos de ETA, Bildu, para ganar en Navarra un poder que no habían alcanzado en las urnas. El mismo, también, que según propia confesión ganó el apoyo del nacionalismo vasco para Sánchez por mediación de un empresario abundantemente beneficiado con contratas públicas. El Tribunal Supremo considera que la pieza clave de esa trama de corrupción que está sepultando en estiércol nuestro país es precisamente Santos Cerdán. Así hemos pasado de las jugadas de Aldama con los hidrocarburos y el saqueo desorejado de las mascarillas (y lo que aún haya de venir) a otra cosa mucho más amplia y peor: una red que ha estado desvalijando el país al mismo tiempo que lo desmontaba política, moral e institucionalmente. Es imposible no pensar que el beneficio de separatistas y post-terroristas no se habrá limitado al campo de lo político. Esto, en todo caso, ya lo dirán los jueces. Lo que de momento resulta manifiesto es esto otro: la existencia de una red criminal simultáneamente política y económica en torno al gobierno socialista y sus socios de legislatura.

Quedan muchas cosas por saber. Una red de semejante alcance no se monta sin complicidades muy relevantes. Hay que mover muchas voluntades para instituir un mecanismo de mordidas sobre contrataciones públicas, para dotarse de un sistema seguro de evacuación de dinero, para ganarse simultáneamente los silencios de unos (ciertos funcionarios, por ejemplo) y el aplauso propagandístico de otros (esos periodistas de pesebre, en efecto)… Hay otras piezas en el rompecabezas que hasta hace poco parecía que estaban allí por casualidad y que ahora, por el contrario, empiezan a reclamar su sitio en el tablero: movimientos en la policía que han terminado favoreciendo al narcotráfico, reparto de altos cargos en empresas públicas y «concertadas», ocupación de posiciones clave en grandes firmas del Ibex, extraños «ajustes» en el voto por correo, conexiones abisales con las cloacas del Estado, la continua apertura hacia Venezuela y la República Dominicana… Es posible que algunas de estas cosas se terminen sabiendo; también es posible que no las conozcamos jamás.

En cualquier caso, lo que tenemos delante basta y sobra para incendiar los ánimos: el famoso «muro» del que habló Sánchez en su investidura (el «muro de Pedrín») ha resultado ser una coalición de todos los enemigos de España entregada a la tarea de desconstruir la nación al mismo tiempo que se llena los bolsillos con los recursos públicos. Una organización criminal en lo económico y traidora en lo político. Y con tantos resortes de poder a su disposición, que se extiende por todas partes. Va a costar mucho limpiar el patio.

José Javier Esparza

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