Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La tensión entre Estados Unidos e Irán sigue escalando. En las últimas horas el Parlamento iraní aprobó una moción para cerrar el Estrecho de Ormuz, en respuesta a los recientes ataques aéreos estadounidenses contra tres instalaciones nucleares en territorio iraní.

Por: Rossana Marín – Infobae

Si esta propuesta recibe la aprobación final del líder supremo, Ali Khamenei, el impacto sería profundo: podría alterar los mercados energéticos globales, elevar los precios de los combustibles y afectar directamente la economía global.

¿Por qué es tan importante esta ruta marítima?

El Estrecho de Ormuz -ubicado entre las costas de Irán y Omán- es un paso marítimo estrecho pero estratégico que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Con 161 kilómetros de largo y solo 34 kilómetros de ancho en su punto más angosto, este corredor alberga dos canales de navegación de apenas 3 kilómetros cada uno, utilizados intensivamente por buques petroleros.

Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), en el primer trimestre fiscal de 2025 transitaron por allí casi 15 millones de barriles diarios de crudo y condensado, además de 8 millones de barriles de productos petroleros. Esto representa aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo.

Asimismo, su proximidad a tierra firme —en particular a la costa iraní— deja a los buques expuestos a ataques con misiles o a la interceptación por lanchas patrulleras y helicópteros.

Qué significaría un posible cierre

Aunque Irán no es el principal exportador a través del Estrecho —ese rol lo desempeña Arabia Saudita— su ubicación geográfica le otorga un control estratégico sobre la vía. Si se concreta el cierre, los mercados asiáticos serían los más afectados, pero Estados Unidos también sufriría consecuencias: cerca de 2 millones de barriles diarios de crudo con destino al país pasan por esa ruta.

Especialistas anticipan un alza abrupta de precios. “El cierre del Estrecho podría provocar un aumento inmediato del 30 al 50% en los precios del petróleo”, explicó Marko Papic, estratega jefe de BCA Research a Newsweek.

“El precio del crudo podría superar los 100 dólares por barril, aunque no está claro cuánto tiempo se mantendría ese nivel”, agregó.

Greg Kennedy, director del Economic Conflict and Competition Research Group en el King’s College London, advirtió que el efecto no será solo regional. “No es un acto limitado al Golfo, tiene repercusiones estratégicas globales”, señaló.

Por su parte, el analista Brian Krassenstein alertó que “si se cierra el Estrecho, el precio de la gasolina en Estados Unidos podría alcanzar entre 5 y 7 dólares por galón, dependiendo de la duración del bloqueo”.

Además del impacto directo en los consumidores, expertos prevén una ola de especulación, compras anticipadas y acaparamiento de reservas por parte de otros países. Esto podría generar una competencia feroz por el suministro restante, lo que elevaría aún más los costos.

La situación también podría desencadenar un efecto dominó en los mercados financieros.

Papic explicó que un shock petrolero de esta magnitud podría alterar el comportamiento de inversión de las empresas estadounidenses, impactar el gasto de capital y debilitar la confianza en la economía, afectando tanto al mercado laboral como al bursátil.

En medio de esta incertidumbre tras la medida adoptada por el Parlamento iraní, desde Washington, el vicepresidente estadounidense JD Vance advirtió que sería “un suicidio” económico para el propio régimen iraní: “Toda su economía pasa por el Estrecho de Ormuz. ¿Por qué harían eso? No creo que tenga ningún sentido”.

En esa línea se pronunció el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien animó al régimen chino, aliado de Teherán, a interceder para evitar que la República Islámica bloquee el Estrecho.

“Animo al gobierno chino en Pekín a que les llame al respecto, porque dependen en gran medida del estrecho de Ormuz para su petróleo”, dijo en diálogo con Fox News. Y agregó: “Si lo hacen, será otro terrible error. Es un suicidio económico para ellos si lo hacen. Y tenemos opciones para afrontarlo, pero otros países también deberían tenerlo en cuenta. Perjudicaría a las economías de otros países mucho más que a la nuestra”.

Incertidumbre y temor a una escalada de las tensiones

Tras los ataques a las instalaciones nucleares de IsfahánFordow y Natanz, Irán evalúa sus opciones. Mientras tanto, decenas de petroleros intentan salir del Estrecho, según alertó el inversionista Spencer Hakimian en X. “Hay cerca de 50 grandes buques tratando de abandonar la zona. La industria espera un bloqueo inminente”, escribió.

El Ministerio de Transporte Marítimo de Grecia, por ejemplo, recomendó este domingo a los armadores del país que revisaran el uso del estrecho.

En respuesta, el presidente Donald Trump advirtió en su plataforma Truth Social: “CUALQUIER REPRESALIA DE IRÁN CONTRA ESTADOS UNIDOS SERÁ RESPONDIDA CON UNA FUERZA MUCHO MAYOR QUE LA PRESENCIADA ESTA NOCHE”.

Ante este escenario, no se descarta una respuesta militar de Estados Unidos y sus aliados para garantizar la seguridad de la navegación comercial, en un contexto donde los márgenes de error pueden ser catastróficos.

A pesar del voto parlamentario, la decisión final recae en el ayatolá Ali Khamenei.

Durante años, el régimen persa ha amenazado en reiteradas oportunidades con bloquear este paso como represalia ante las sanciones internacionales en su contra. Pese a esas amenazas, Teherán siempre ha evitado cerrar el Estrecho incluso en épocas de alto conflicto, como durante la guerra con Irak en los años 80.

Estrategias de diversificación petrolera

A pesar de la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz para el comercio global de crudo, varios países productores han tomado medidas para diversificar sus rutas de exportación y reducir su exposición a posibles bloqueos, según fuentes del sector.

Irán ha incorporado desde julio de 2021 una terminal petrolera en Jask, situada en el extremo oriental del Estrecho, que le da la posibilidad de enviar parte de su producción al extranjero sin transitar por la vía fluvial principal. Hacia finales del año pasado, los depósitos de esta nueva instalación comenzaron a almacenar crudo, dotando a Teherán de cierta flexibilidad operativa.

En el caso de Arabia Saudita, la opción de evitar el Estrecho de Ormuz y el sur del Mar Rojo queda sustanciada en un oleoducto de 1.200 kilómetros, que, atravesando el país, conecta regiones productoras con una terminal en el Mar Rojo para redirigir envíos hacia Europa.

Por su parte, Emiratos Árabes Unidos tiene la capacidad de enviar hasta 1,5 millones de barriles diarios a través de un conducto que transporta crudo desde sus campos petroleros hasta el puerto de Fujairah, sobre el golfo de Omán, al sur del Estrecho.

Irak, desde el cierre de su oleoducto hacia el Mediterráneo, depende por completo de las instalaciones portuarias de Basora para exportar su petróleo, precisando necesariamente la utilización del Estrecho para todos sus envíos.

Mientras tanto, Kuwait, Qatar y Baréin carecen de alternativas y transportan todo su crudo por vía marítima a través de Ormuz. La mayor fracción del petróleo circulando por este punto de paso está destinada al mercado asiático.

Sin embargo, la coyuntura actual es inédita, y la comunidad internacional observa con atención.

El creciente conflicto con Israel y Estados Unidos reaviva el temor de una interrupción del tráfico marítimo. Un eventual bloqueo del Estrecho representaría no solo una crisis energética, sino también un desafío geopolítico de gran escala. Las próximas horas y días serán clave para determinar si se impone la diplomacia o se agudiza la confrontación.

«La única solución es la paz». Con estas palabras, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó el domingo la decisión de EE.UU. de atacar tres instalaciones nucleares en Irán.

BBC

El diplomático, además, pidió la desescalada del conflicto en Medio Oriente y advirtió que si se «sale de control» puede tener consecuencias «catastróficas» para la humanidad.

El sábado, EE.UU. bombardeó las instalaciones nucleares iraníes de Fordo, Natanz e Isfahán.

Con esta acción el país norteamericano se une a Israel, que, desde el pasado viernes 13 de junio, comenzó una ofensiva contra Teherán con la intención -afirma el primer ministro, Benjamin Netanyahu- de destruir el programa nuclear iraní.

Israel alega que la posibilidad de que Irán consiga un arma nuclear amenaza su existencia como Estado.

Irán respondió a los ataques con misiles que han golpeado varias zonas de Israel, incluyendo objetivos militares y civiles.

Los ataques de este sábado llegan apenas dos días después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, dijera que tomaría la decisión de apoyar o no a Israel con su ofensiva «en un plazo de dos semanas».

«Estoy profundamente alarmado por el uso de la fuerza por parte de EE.UU. contra Irán. Esta es una escalada peligrosa en una región que ya está al borde —y una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales», sostuvo Guterres.

«Hago un llamado a los Estados miembros para que reduzcan las tensiones y cumplan con sus obligaciones en virtud de la Carta de Naciones Unidas y otras normas del derecho internacional», agregó.

En una declaración televisada posterior a la acción militar, Trump describió los ataques como un «éxito espectacular» que produjeron la destrucción «completa y total» de las tres instalaciones nucleares de Irán.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reaccionó a los hechos calificándolos como una «grave violación» a la Carta de Naciones Unidas, el derecho internacional y el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

«Los acontecimientos de esta mañana son indignantes y tendrán consecuencias duraderas», escribió.

Y agregó Araghchi: «Irán se reserva todas las opciones para defender su soberanía, sus intereses y a su pueblo».

Netanyahu reaccionó al ataque felicitando al mandatario estadounidense y agregó: «El presidente Trump y yo solemos decir: ‘La paz a través de la fuerza’. Primero viene la fuerza, luego la paz».

El mundo dividido

Las acciones de EE.UU. han tenido reacciones diversas en otros miembros de la comunidad internacional.

Rusia ha condenado la «irresponsable decisión de someter el territorio de un Estado soberano a ataques con misiles y bombas, cualesquiera que sean los argumentos que se le presenten», y asegura que el ataque «viola flagrantemente el derecho internacional, la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU», declaró el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado.

«Trump, que llegó como un presidente pacificador, ha comenzado una nueva guerra para EEUU», escribió Dimitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia en su canal de Telegram, añadiendo que «con este tipo de éxito, Trump no ganará el Premio Nobel de la Paz».

China también condenó de forma enérgica el bombardeo estadounidense de las instalaciones nucleares iraníes.

Según un comunicado del Ministerio de Exteriores chino publicado en X, «las acciones de Estados Unidos violan gravemente los propósitos y principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional, y han exacerbado las tensiones en Medio Oriente».

China hace un llamamiento «a las partes en conflicto, a Israel en particular, para que alcancen un alto el fuego lo antes posible, garanticen la seguridad de los civiles e inicien el diálogo y la negociación», y se muestra dispuesto a colaborar con la comunidad internacional «para aunar esfuerzos y defender la justicia, y trabajar por el restablecimiento de la paz y la estabilidad en Medio Oriente».

Los países árabes fueron este domingo de los primeros en reaccionar.

Arabia Saudita, que mantiene fuertes lazos de seguridad con Estados Unidos y es uno de sus aliados regionales más estrechos, declaró que condena «la violación de la soberanía de Irán y subraya la necesidad de moderación», haciendo un llamamiento a la comunidad internacional para que «redoble sus esfuerzos en estas circunstancias extremadamente delicadas para alcanzar una solución política».

Por su parte, Omán, que ha albergado las recientes conversaciones entre Estados Unidos e Irán, condenó enérgicamente los ataques y pidió una desescalada.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar advirtió de que las actuales «peligrosas tensiones tendrán repercusiones desastrosas a nivel regional e internacional». Dijo que «espera que todas las partes actúen con sensatez y moderación en estos momentos».

Egipto advirtió de «los peligros de que la región se deslice hacia un mayor caos y tensión», subrayando que «las soluciones políticas y las negociaciones diplomáticas, y no una solución militar, son la única salida a la crisis».

Por su parte, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, afirmó que «el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes hace temer una escalada de tensiones que amenace la seguridad y la estabilidad de más de una región y país».

Las reacciones también llegaron desde Europa y otras partes del mundo.

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, afirmó que «no se puede permitir a Irán que desarrolle un arma nuclear, ya que sería una amenaza para la seguridad internacional».

Pidió además a todas las partes «dar un paso atrás, regresar a la mesa de negociaciones y evitar una mayor escalada».

El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, comentó que el gobierno de Trump adoptó acciones para «aliviar» la amenaza de que Irán se convierta en una potencia nuclear.

«El programa nuclear de Irán constituye una grave amenaza para la seguridad internacional. Jamás se permitirá que Irán desarrolle un arma nuclear», comentó la mañana del domingo en su cuenta de X.

«Instamos a Irán a que regrese a la mesa de negociaciones y alcance una solución diplomática para poner fin a esta crisis», agregó.

En América Latina, los mandatarios de Chile, Bolivia, Venezuela y Cuba rechazaron las acciones militares estadounidenses.

Luis Arce, presidente boliviano, y su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, coincidieron en que la decisión de EE.UU. viola la Carta de la ONU y es una violación al derecho internacional.

Mientras, a juicio de la administración del presidente venezolano Nicolás Maduro, el ataque estadounidense es «un acto de agresión ilegal, injustificable y extremadamente peligroso».

Su homólogo chileno, Gabriel Boric, pidió el respeto del «derecho internacional humanitario».

Y dijo que el poder de EE.UU. no justifica que pueda vulnerar «las reglas que como humanidad nos hemos dado».

Las grietas en el régimen iraní, durante décadas caracterizado por una férrea represión interna y una retórica desafiante hacia Occidente, comienzan a hacerse visibles desde adentro. Según un reporte explosivo publicado por The Atlantic, funcionarios iraníes de alto rango, incluidos empresarios, figuras militares, clérigos influyentes y hasta familiares, están considerando la destitución del ayatolá Ali Jamenei como Líder Supremo de Irán. No es una conspiración cualquiera. Es, potencialmente, el preludio del colapso de uno de los pilares ideológicos más rígidos del mundo islámico contemporáneo.

Por: Esteban Cabrera / El Faro Latino

Los ataques recientes de Estados Unidos e Israel a instalaciones nucleares iraníes parecen haber acelerado un proceso de desgaste que ya existía, aunque de forma latente. Voces dentro del poder reconocen que “los días de Jamenei están contados” y que, incluso si permanece en el cargo, “no tendrá poder real”. Estas palabras, atribuidas a una fuente anónima citada por The Atlantic, no son simples especulaciones, son el reflejo de una fractura política y espiritual en el núcleo mismo del poder iraní.

Lo que resulta aún más revelador es que la desconfianza ya se había instaurado antes de los ataques. Las élites iraníes llevan tiempo debatiendo el futuro del país a espaldas de Jamenei, y algunos ya están en contacto con actores europeos. Mientras tanto, se barajan nombres como el del expresidente Hassan Rouhani para futuros puestos clave, aunque se aclara que no participa directamente en el plan contra el Líder Supremo.

La Asamblea de Expertos, el cuerpo clerical encargado de elegir y destituir al Líder Supremo, sería la vía formal para su remoción. Sin embargo, en medio de bombardeos y una atmósfera de paranoia, convocar a dicha asamblea suena más a fantasía que a posibilidad. Según el New York Times, Jamenei ha restringido todas las comunicaciones electrónicas y solo se comunica con comandantes militares a través de un asesor de confianza, temiendo por su vida. En otras palabras, gobierna desde las sombras de su propio miedo.

En un acto de previsión, o de resignación, el ayatolá ya habría nombrado a tres clérigos como posibles sucesores en caso de ser asesinado. Este dato, también revelado por el New York Times, evidencia que incluso el propio Jamenei percibe que su tiempo se agota. Y no solo por la presión externa, sino porque la descomposición del régimen parece venir desde dentro.

Algunos sectores del poder iraní, en una señal de pragmatismo, estarían incluso dispuestos a negociar directamente con el presidente Donald Trump, mientras otros claman por una respuesta contundente a los ataques aéreos. Esa dualidad refleja la falta de cohesión en la cúpula iraní; un régimen fragmentado, inseguro, atrapado entre el deseo de supervivencia y la necesidad de redefinir su identidad ante un mundo que ya no le teme como antes.

La posible caída de Jamenei no es solo un asunto interno de Irán. Tiene implicaciones globales. Reconfiguraría las alianzas en Oriente Medio, debilitaría el llamado “Eje de Resistencia” y ofrecería una rara oportunidad para la apertura democrática, si es que las fuerzas que buscan el cambio no están motivadas solo por la ambición, sino por un deseo real de reforma.

Mientras tanto, la incertidumbre reina en Teherán. Los complots se multiplican, las comunicaciones se reducen a susurros y el poder se ejerce con la misma fuerza con que se disuelve. El liderazgo de Jamenei, otrora incuestionable, parece ahora más vulnerable que nunca.

Y cuando un régimen empieza a temer más a sus propios fieles que a sus enemigos externos, el reloj del poder comienza a marcar su cuenta regresiva.

Ante el anuncio del presidente de EEUUDonald Trump de haber destruido “total y completamente”, las instalaciones nucleares iraníes de FordowNatanz e Isfahán, la respuesta del régimen venezolano fue condenar “de manera firme y categórica” el ataque considerándolo un “acto de agresión ilegal, injustificable y extremadamente peligroso”, asegurando que se violenta la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional. La alta cúpula política y militar del régimen de Nicolás Maduro Moros, ha intensificado, durante las últimas semanas, su apoyo irrestricto al régimen imperante en Irán, y ahora reiteran solidaridad con Irán expresando que tienen el compromiso “con la paz, la soberanía y la defensa del derecho internacional” para la convivencia entre las naciones.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

Finalmente, agregó el comunicado que “bombardear instalaciones nucleares, con todos los riesgos que ello implica para la vida humana y el equilibrio ambiental de la región, es una escalada irresponsable que puede desatar consecuencias de proporciones incalculables para la estabilidad global”.

Desde varias plataformas y medios de propaganda del régimen venezolano se publicaron desmentidos sobre el éxito del ataque anunciado por Donald Trump. “Contrario a las palabras del mentiroso presidente estadounidense, no hay daños graves en Fordow”, dice una de las publicaciones citando al parlamentario iraní Mannan Raisi.

Venezuela ante Irán

Hace unos días, el más alto jefe militar de Venezuela, el comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (Ceofanb) GJ Domingo Antonio Hernández Lárez, y el ministro de la Defensa, GJ Vladimir Padrino López, dieron manifestaciones de su apoyo a Irán.

Hernández Lárez se presentó con representantes del Estado Mayor Superior Ampliado y miembros del Estado Mayor Conjunto del Ceofanb, a la embajada de Irán en Venezuela, donde junto al embajador Ali Chegini gritaron consignas de “viva Irán, viva Venezuela, viva Chávez, viva Nicolás Maduro”.

En un video, desde la sede diplomática, el comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada exigió “la detención inmediata de todas las acciones hostiles y arbitrarias de Israel, patrocinadas por el gobierno más genocida de la historia, Estados Unidos, en contra de esta nación hermana de Irán y en contra de los pueblos pacifistas”. Arremetió contra el primer ministro de IsraelBenjamín Netanyahu, consideran que en Israel hay un “régimen genocida” que no respeta el Derecho Internacional, destacando que las acciones de Israel son “hostiles, arbitrarias” y patrocinadas por lo que cataloga “el gobierno más genocida de la historia, Estados Unidos”.

Unos días después, 19 de junio 2025, se realizó en Caracas, capital de Venezuela, la “Gran marcha en contra de la guerra y a favor de la paz”. El evento fue liderizado por el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)Diosdado Cabello Rondón, también el presidente de la Asamblea NacionalJorge de Jesús Rodríguez Gómez; los diputados Tania Valentina Diaz y Pedro José Infante Aparicio, así como el embajador de Irán en Venezuela, Ali Chegini. Cabello dijo que “mucha paciencia había tenido Irán tolerando cualquier cantidad de ataques y amenazas. Irán dio una respuesta en nombre del mundo y en la cara para que aprendan a respetar”, agregando que Israel sólo se basa “en el supuesto apoyo que el imperialismo les da, que les ofrece armas y equipos”.

Aseveró el número dos del poder en Venezuela que se solidarizaba con la República Islámica de Irán, agregando que se le ha dado “una bofetada, una cachetada al perro rabioso de Israel”, por lo que aplauden a Irán “y lo acompañamos en el derecho que tiene de defenderse de cualquier agresión y ataque, venga de donde venga”.

Jorge Rodríguez, por su parte, expresó que espera el anuncio por parte de Nicolás Maduro Moros, de retira a Venezuela de la Corte Penal Internacional (CPI), donde actualmente cursa una investigación sobre el régimen venezolano por violación de derechos humanos que serían crímenes de lesa humanidad.

El ministro emite alerta

Por su parte, el GJ (Ej) Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa, pidió estar alerta, porque a su juicio “estamos amenazados, Venezuela está amenazada, y están apareciendo señales muy serias en el territorio que nos dicen que debemos estar alerta, quieren incendiar a Venezuela”.Dijo Padrino, en cuanto al conflicto entre Irán e Israel, que “aun cuando veamos ese conflicto allá, un poco lejos, señores generales, almirantes de la patria, eso viene para acá también”, asegurando que no se trata de una guerra religiosa, sino imperialista.

Dirigiéndose a la Fuerza Armada venezolana los instó a “estar preparados”, aseverando que “el conflicto allá, en el Medio Oriente, nos indica que vamos rumbo, posiblemente, a una escalada regional, o quizás mundial, una tercera guerra mundial”.Reiteró que es un conflicto con característica de guerra nuclear que “no está muy lejos de nosotros, está muy cerca”, aseguró advirtiendo que el primer ministro de Israel a quien calificó de “ese genocida Netanyahu” pretende “apoderarse de todo el Medio Oriente, y después vienen por nosotros”, según el titular castrense venezolano

Los drones en Venezuela

María Corina Machado, líder de la Oposición en Venezuela, consideró en una entrevista, el 18 de junio 2025, con el periodista Napoleón Bravo, que “Venezuela es el único país en el hemisferio, además de Estados Unidos, con capacidad para fabricar drones de combate. Pero en el caso de Venezuela, esos drones son iraníes, y están operando desde la Base Aérea Libertador, en Aragua”.Voceros del régimen venezolano y cuentas en redes sociales la señalaron de mentir. El embajador iraní, Ali Chegini, dijo durante la Gran Marcha que “es el derecho inherente de Venezuela y del pueblo venezolano poseer armamento suficiente para la defensa legítima” reconociendo que Venezuela es el único país del hemisferio con capacidad de fabricar drones de combate iraníes.

“Somos países independientes y soberanos. No somos colonos de ningún país imperialista. Vamos a hacer todo lo posible para garantizar nuestros beneficios nacionales”, dijo el embajador iraní.

El ex presidente ruso Dmitri Medvédev advirtió el domingo que “hay países que están listos para entregarle directamente sus propias armas nucleares a Irán”, en medio de las crecientes tensiones tras los ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes ordenados por el presidente Donald Trump.

Infobae

La declaración de Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, se produjo horas después de que Trump anunciara que el ejército estadounidense llevó a cabo ataques de precisión masivos contra las tres instalaciones nucleares clave del régimen iraní: FordowNatanz Isfahan el sábado por la noche.

En una extensa publicación en X y en su canal Telegram, Medvédev cuestionó los logros de los ataques nocturnos estadounidenses contra tres sitios nucleares en Irán. Según el ex mandatario ruso, la infraestructura crítica del ciclo de combustible nuclear “parece no haber sido afectada o haber sufrido solo daños menores”, y advirtió que “el enriquecimiento de material nuclear —y, ahora podemos decirlo abiertamente, la futura producción de armas nucleares— continuará”.

En su análisis de los efectos de los ataques, Medvédev dijo que Israel “está bajo ataque, las explosiones sacuden el país y la gente está en pánico”, mientras que Estados Unidos “ahora está enredado en un nuevo conflicto, con perspectivas de una operación terrestre que se cierne en el horizonte”.

Por otro lado, argumentó que los ataques han tenido el efecto contrario al deseado por Washington. “El régimen político de Irán ha sobrevivido —y con toda probabilidad, ha salido aún más fortalecido”, escribió el funcionario ruso, añadiendo que “el pueblo se está uniendo en torno al liderazgo espiritual del país, incluidos aquellos que anteriormente eran indiferentes u opuestos a él”.

El ex presidente ruso también criticó directamente a Trump, señalando que el mandatario estadounidense, “una vez aclamado como ‘presidente de paz’, ahora ha empujado a Estados Unidos a otra guerra”. Medvédev concluyó su mensaje con una referencia sarcástica al Premio Nobel de la Paz: “A este ritmo, Trump puede olvidarse del Premio Nobel de la Paz —ni siquiera con lo manipulado que se ha vuelto”. Y concluyó: “¡Qué manera de empezar las cosas, señor Presidente! ¡Felicitaciones!”.

Rusia condena los ataques

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia condenó los ataques estadounidenses contra las instalaciones nucleares iraníes, calificándolos de “irresponsables” y exigiendo “el fin de la agresión”. En un comunicado difundido en su canal de Telegram, la cancillería rusa señaló que “la irresponsable decisión de someter el territorio de un Estado soberano a ataques con misiles y bombas, independientemente de los argumentos utilizados, viola gravemente el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”.

Moscú consideró “especialmente alarmante que los ataques hayan sido llevados a cabo por un país miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU” y demandó una pronta evaluación de la situación por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que vigilaba el programa nuclear de Irán.

El OIEA confirmó el domingo que no registró ningún aumento en los niveles de radiación fuera de las tres instalaciones nucleares atacadas por Estados Unidos en Irán, expresando confianza en que no habrá consecuencias para la salud ni el medio ambiente.

La escalada se produce en el contexto de un conflicto en curso entre Irán e Israel que se ha intensificado dramáticamente. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió el domingo que Estados Unidos e Israel “cruzaron una línea roja muy grande al atacar las instalaciones nucleares” de Irán. Araghchi, quien se dirigía a Moscú para mantener conversaciones con el presidente Vladimir Putin, calificó los ataques como “un crimen grave”.

“A través de esta acción, Estados Unidos ha asestado un golpe serio a la paz y la seguridad internacionales”, declaró Araghchi en Estambul, al margen de una reunión de la Organización de Cooperación Islámica (OCI). El canciller iraní prometió que su país se defendería “por todos los medios necesarios” contra la “agresión militar estadounidense”.

Turquía, que albergaba la cumbre de la OCI durante el fin de semana, advirtió que los ataques corrían el riesgo de escalar el conflicto entre Irán e Israel a un nivel global que podría tener consecuencias “catastróficas”. “Los desarrollos en curso podrían causar que el conflicto regional se escale a un nivel global. No queremos que este escenario catastrófico se haga realidad”, declaró el ministerio de Relaciones Exteriores turco.

El presidente Trump ha lanzado a Estados Unidos a la creciente guerra entre Israel e Irán, ordenando ataques contra este último país de Oriente Medio en mitad de la noche del sábado en un intento de aplastar su programa nuclear.

The New York Post

“Hemos completado nuestro exitoso ataque a tres sitios nucleares en Irán, incluidos Fordow, Natanz y Esfahan”, anunció Trump en Truth Social justo antes de las 8 p.m. ET, 3:30 a.m. hora de Irán.

La decisión del presidente de involucrar a Estados Unidos en las operaciones militares de Israel —ahora en su segunda semana después de que los ataques aéreos a gran escala del 13 de junio eliminaran a 20 de los principales líderes militares de Irán— ocurre apenas días después de que Irán advirtiera que un ataque estadounidense desencadenaría una “guerra total”.

El impulso diplomático de Trump en el conflicto entre Israel e Irán se topó con un obstáculo importante cuando Jamenei supuestamente guardó silencio por temor a un intento de asesinato por parte del Estado judío, dijeron a Axios tres funcionarios estadounidenses .

Turquía había propuesto originalmente una reunión entre funcionarios estadounidenses e iraníes la semana pasada, y las discusiones supuestamente incluyeron la participación personal de Trump en una reunión de alto el fuego.

El mensaje debía ser transmitido a Jamenei, pero no se pudo contactar al líder de la República Islámica para que firmara el acuerdo, añadieron las fuentes.

Sin posibilidad de alcanzar un acuerdo nuclear con Teherán para evitar una intervención militar, Trump aprobó el ataque contra tres instalaciones nucleares iraníes el sábado.

El ataque estadounidense contra Irán es otro efecto dominó del asalto de Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023. Cuanto más tiempo pasa, más se perfila el 7/10 como un punto de inflexión histórico —al igual que el 9/11 en Estados Unidos o el 11/9, día de la caída del Muro de Berlín en 1989— tras el cual nada vuelve a ser igual.

The Washington Post

Al lanzar su asalto contra Israel, Hamas —respaldado por Irán— buscaba arrastrar a sus aliados regionales a una guerra más amplia que, según su esperanza, conduciría a la destrucción del Estado judío. Sin embargo, en lugar de destruir a Israel, Hamas desencadenó una cadena de acontecimientos que ha llevado al colapso del poder iraní en la región. En los más de 600 días transcurridos desde entonces, gran parte de Gaza ha sido arrasada y, según el Ministerio de Salud de Gaza —controlado por Hamas—, más de 50.000 palestinos han muerto. Hamás, aunque aún existe, es apenas una sombra de lo que fue. Yahya Sinwar, artífice del 7/10, ha muerto, al igual que su hermano y la mayoría de los comandantes de la organización.

Hezbollah, aunque no participó en el ataque inicial, bombardeó el norte de Israel durante varios meses. El otoño pasado, Israel respondió con una ofensiva que comenzó con la operación de los “buscapersonas explosivos”. Su líder histórico, Hassan Nasrallah, también ha muerto, junto a la mayoría de sus comandantes. Su infraestructura militar ha sido devastada y su capacidad de influencia en el Líbano se ha reducido considerablemente. Los misiles de Hezbollah ya no representan una amenaza significativa para Israel. Con Hezbollah esencialmente derrotado, otro aliado iraní, Bashar al-Assad, fue derrocado por rebeldes en Siria a finales del año pasado. Siria está ahora gobernada por un gobierno suní que no simpatiza con los clérigos chiíes de Irán.

Aunque Irán aún cuenta con poderosos aliados en Yemen e Irak, su estrategia de rodear a Israel con un “anillo de fuego” ha sido en gran medida desmantelada. Esto ha permitido a Israel atacar directamente a Irán de una forma que antes evitaba.

El 12 de junio, bombardeos israelíes eliminaron a los principales líderes militares iraníes y destruyeron sus defensas aéreas. El objetivo de Israel era frenar, o al menos retrasar significativamente, el programa nuclear iraní. Ese objetivo se aproxima tras la decisión del expresidente Donald Trump de utilizar bombarderos furtivos B-2 y misiles de crucero Tomahawk para atacar los tres principales sitios nucleares iraníes: Fordow, Natanz e Isfahan.

El alcance de los daños causados por los bombardeos aún no está claro; como señaló el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, la evaluación de los daños lleva tiempo.

Pero algo ya es evidente: Irán cometió un grave error de cálculo al dilatar las negociaciones nucleares, primero con el presidente Joe Biden y luego con Trump, para sustituir el acuerdo que Trump abandonó en 2018. Los negociadores iraníes, sobrestimando el poder y la influencia de su país, adoptaron una postura rígida al negarse a renunciar por completo a su capacidad de enriquecimiento. Mientras dialogaban con Estados Unidos, además, continuaban enriqueciendo uranio hasta niveles cercanos al grado armamentístico, lo que generó preocupación en Jerusalén. Creyeron que podían salirse con la suya. Se equivocaron. Ahora, sus principales complejos nucleares —desarrollados durante décadas con enormes costos— han sido atacados con fuerza.

Aun así, aunque muchos en Israel y Estados Unidos sientan la tentación de celebrar, sería prudente contener ese impulso. La lección del 7/10 —que la guerra es impredecible y que los conflictos que comienzan con victorias pueden terminar en derrotas— no se aplica solo al régimen iraní y sus aliados. Es una advertencia general, como aprendieron Israel en su guerra en Líbano (1982-2000) y Estados Unidos en sus prolongados conflictos en Irak y Afganistán tras el 11 de septiembre.

Trump puede pensar que, con un gran bombardeo, está poniendo fin a la guerra con Irán, pero bien podría estar iniciándola. En su declaración del sábado por la noche, al anunciar los ataques, afirmó: “Irán, el matón de Oriente Medio, debe ahora hacer la paz”. Es deseable que así sea, pero los funcionarios iraníes no se mostraron conciliadores el domingo. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, prometió responder y sostuvo que la administración Trump solo entiende “el lenguaje de la amenaza y la fuerza”. El régimen iraní gobierna mediante el miedo, y sentirá la necesidad de responder para no parecer débil ante su propia población.

Incluso debilitado, Irán conserva diversas opciones para represalias, desde atentados en Occidente hasta ataques con misiles a bases estadounidenses en la región o el minado del Estrecho de Ormuz. La posibilidad más preocupante es que Irán decida acelerar el desarrollo de un arma nuclear.

Estados Unidos e Israel han retrasado probablemente por años el programa nuclear iraní, pero aunque los bombardeos pueden destruir instalaciones y matar científicos, no pueden borrar el conocimiento acumulado por el régimen a lo largo de décadas. Tampoco está claro si los ataques destruyeron las aproximadamente 900 libras de uranio enriquecido a niveles cercanos al grado armamentístico que, según el Organismo Internacional de Energía Atómica, Irán ya había producido.

Irán podría sentirse obligado ahora a intentar construir un dispositivo nuclear, si puede, para disuadir futuros ataques, algo que la comunidad de inteligencia estadounidense sostenía hace apenas días que Teherán no había decidido hacer. O, tras comprobar el nivel de penetración de la inteligencia israelí, podría evitar provocar otro ataque. No sabemos cómo reaccionará. Y, como dice el mando militar estadounidense, “el enemigo siempre tiene voto”.

Al iniciar esta ofensiva contra Irán, los líderes israelíes parecen estar apostando a que podrán desencadenar un cambio de régimen. Eso es, al menos, lo que ha planteado el primer ministro Benjamín Netanyahu. Pero no hay antecedentes de que un régimen haya caído exclusivamente por ataques aéreos; con mayor frecuencia, como en Londres en 1940 o en Kiev hoy, estos ataques provocan que la población civil se agrupe en torno a sus líderes. Incluso muchos iraníes críticos del régimen teocrático opinan que los ataques no debilitarán su control del país. Es probable que Estados Unidos e Israel tengan que seguir lidiando con la República Islámica durante años. Un régimen herido y acorralado sigue siendo peligroso.

En esta etapa inicial, las consecuencias del ataque estadounidense contra Irán —la “Operación Martillo de Medianoche”— son inciertas. Lo único seguro es que las guerras siempre generan resultados imprevisibles y que las repercusiones del 7/10 seguirán moldeando el Medio Oriente en los años por venir.

El Pentágono reveló detalles este domingo sobre la histórica operación de Estados Unidos -denominada “Martillo de Medianoche”- para bombardear tres instalaciones nucleares del régimen de Irán. Pete Hegseth,secretario de Defensa norteamericano, y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, ofrecieron una rueda de prensa conjunta para detallar los pormenores de los ataques contra las plantas de FordowNatanz e Isfahán.

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Caine destacó que se trató del “mayor ataque operativo de cazas B-2 en la historia de Estados Unidos” y que causó “daños y destrucción extremadamente severos” a los objetivos iraníes.

Comentó, además, que la operación se mantuvo en el más alto nivel de secreto, con muy pocas personas en Washington al tanto de la fecha y los detalles del plan.

Así fue la “Operation Midnight Hammer” con la que EEUU atacó sitios nucleares en Irán

“Esta fue una misión altamente clasificada con muy pocos en Washington sabiendo el momento o la naturaleza de este plan”, afirmó el jefe del Estado Mayor.

La operación involucró a siete bombarderos B-2 Spirit que partieron desde su base en Misuri hacia Irán, sin ser detectados. El B-2 Spirit, desarrollado por Northrop Grumman, es el único bombardero en el mundo capaz de transportar y lanzar la GBU-57/B Massive Ordnance Penetrator, una bomba antibúnker de 13.600 kilogramos. Su capacidad furtiva (stealth), sustentada en un diseño aerodinámico especial y materiales que reducen la firma radar, permite que la aeronave penetre el espacio aéreo enemigo sin ser detectada.

El trayecto, de 18 horas, requirió múltiples reabastecimientos de combustible en vuelo. Una vez sobre territorio, los cazas se encontraron con aeronaves estadounidenses de apoyo en una maniobra compleja y con “una sincronización exacta” dentro de un reducido espacio aéreo, según explicó Caine.

Frente a un mapa que mostraba la ruta de vuelo y la cronología de los eventos clave, el general detalló que alrededor de las 17:00 horas (tiempo del Este de Estados Unidos) del sábado, justo antes de que las aeronaves ingresaran al espacio aéreo iraní, un submarino estadounidense lanzó más de dos docenas de misiles de crucero Tomahawk contra objetivos en el sitio de Isfahán.

Mientras los bombarderos se aproximaban a sus objetivos, las fuerzas estadounidenses desplegaron “varias tácticas de engaño, incluyendo señuelos”, y los cazas despejaron el espacio aéreo, verificando la ausencia de aviones enemigos y sistemas de misiles tierra-aire.

“Actualmente no tenemos constancia de disparos realizados contra el paquete de ataque estadounidense en la entrada”, aseguró Caine.

Aproximadamente a las 18:40 horas (tiempo del Este), es decir, a las 2:10 horas en Irán, el B-2 líder lanzó dos bombas perforadoras de búnker conocidas como GBU-57 Massive Ordnance Penetrators (MOP) sobre “el primero de varios puntos de impacto en Fordo”.

Durante los siguientes 25 minutos, se lanzaron un total de 14 MOP sobre dos áreas objetivo nucleares. Los misiles Tomahawk impactaron en Isfahán después de que las bombas cayeran sobre los otros dos sitios.

Caine subrayó que no se disparó contra los aviones durante la salida del espacio aéreo iraní. “Los cazas iraníes no despegaron, y parece que los sistemas de misiles tierra-aire de Irán no nos detectaron durante toda la misión. Mantuvimos el elemento sorpresa”, declaró el general.

En total, más de 125 aeronaves estadounidenses participaron en la misión, incluyendo bombarderos B-2, cazas, aviones cisterna y de vigilancia. Se emplearon más de 75 armas guiadas de precisión en el ataque.

“Las evaluaciones iniciales de daños indican que los tres sitios sufrieron daños y destrucción extremadamente severos”, afirmó Caine, quien advirtió a Irán sobre cualquier intento de represalia.

“Nuestras fuerzas permanecen en máxima alerta y están completamente preparadas para responder a cualquier represalia iraní o ataques de sus aliados, lo cual sería una elección increíblemente desafortunada. Nos defenderemos”, sentenció.

El secretario de DefensaPete Hegseth, calificó el ataque como “un éxito increíble y abrumador”. Hegseth, quien compareció junto a Caine en la rueda de prensa, destacó la claridad de la orden recibida del comandante en jefe.

Los bombarderos B-2 entraron y salieron “sin que el mundo lo supiera”

“La orden que recibimos de nuestro comandante en jefe fue enfocada, poderosa y clara”, afirmó. “Devastamos el programa nuclear iraní, pero es importante señalar que la operación no tuvo como objetivo a las tropas iraníes ni al pueblo iraní”.

El blanco más sensible de esta ofensiva fue Fordow, una planta de enriquecimiento de uranio situada bajo una montaña y capas de concreto.

Hegseth añadió: “Muchos presidentes soñaron con dar el golpe final al programa nuclear iraní, y ninguno lo logró hasta el presidente Trump”, señalando que su operativo fue “audaz y brillante”.

El secretario de Defensa también subrayó el carácter histórico de la misión: “Nuestros B-2 entraron y salieron de estos sitios nucleares sin que el mundo lo supiera en absoluto. En ese sentido, fue histórico. Un ataque que incluyó la misión más larga de un bombardero B-2 Spirit desde 2001 y el primer uso operacional del MOP, una bomba perforadora de búnker de gran potencia”.

El presidente Donald Trump anunció la noche del sábado que Estados Unidos había lanzado ataques contra Irán. En un discurso nacional posterior, Trump aseguró que los sitios “han sido completamente destruidos”.

Acompañado por Hegseth, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance en la Casa Blanca, el presidente describió los ataques como un “éxito militar espectacular” y advirtió sobre ataques “mucho mayores” si Irán no “hace la paz”.

“Si la paz no llega pronto, perseguiremos esos otros objetivos con precisiónrapidez habilidad; la mayoría de ellos pueden ser eliminados en cuestión de minutos”, dijo Trump, según declaraciones recogidas por CBS News.

No hay ejército en el mundo que pudiera haber hecho lo que hicimos esta noche, ni siquiera cerca. Nunca ha habido un ejército capaz de hacer lo que ocurrió hace apenas un momento”, sentenció.

El jefe de Estado de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó este sábado que el país persa se mantiene abierto al diálogo y la negociación, pero negó rotundamente cualquier posibilidad de eliminar su programa nuclear. El mandatario transmitió este mensaje al presidente francés, Emmanuel Macron, durante una conversación telefónica en la que también advirtió que la respuesta del régimen a cualquier agresión israelí será “más aplastante y decisiva”.

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La llamada, confirmada por el gobierno iraní a través de la red social X, se produce en un escenario marcado por la escalada de tensiones en Oriente Medio y la presión internacional ante las actividades nucleares de Teherán. Pezeshkian aseguró a Macron que su país está dispuesto a “discutir y cooperar” en torno a su programa nuclear, aunque dejó claro que no aceptará reducir sus capacidades nucleares a cero “bajo ninguna circunstancia”.

El propio Macron detalló la conversación en su cuenta de X, donde insistió en que considera fundamental intensificar los contactos con Teherán para hallar una salida negociada a la guerra que enfrenta a Irán e Israel. Según el presidente francés, “existe una vía para salir de la guerra y evitar peligros más graves”. Añadió que Francia y sus socios europeos acelerarán las negociaciones con el régimen persa para intentar evitar una mayor escalada del conflicto.

No obstante, reiteró que se mantiene firme respecto al dossier nuclear iraní. Subrayó que Teherán “nunca debe tener armas nucleares” y que deberá aportar todas las garantías necesarias para demostrar el carácter pacífico de sus actividades nucleares. París había informado previamente sobre esta comunicación y el Elíseo retrató la llamada como un avance en las gestiones diplomáticas.

La conversación presidencial llegó poco después de una reunión en Ginebra que congregó a los titulares de Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania, junto con la alta representante de la política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, y la delegación iraní encabezada por el ministro de Exteriores Abás Araqchí. Tras el encuentro, el canciller francés, Jean-Noël Barrot, señaló que Irán había manifestado su disposición a mantener conversaciones sobre su programa nuclear. El jefe de la diplomacia francesa se mostró optimista respecto a una posible apertura negociadora, incluso con Estados Unidos.

Por su parte, Araqchí anunció a sus interlocutores la voluntad iraní de convocar una nueva reunión en breve. Sin embargo, Teherán condiciona cualquier avance en las negociaciones nucleares a la suspensión de los ataques israelíes, una exigencia que Israel rechaza de plano.

El ministro iraní de Exteriores se desplazó posteriormente a Estambul donde se reunió con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Durante el encuentro, Erdogan prometió que Turquía hará todo lo posible para apoyar nuevas negociaciones entre Teherán y Washington y contribuir al fin de la guerra. El mandatario turco declaró que Ankara “apoyará siempre” cualquier iniciativa encaminada a la apertura de un diálogo técnico o político entre Irán y Estados Unidos.

Durante su estancia en Turquía, Araqchi lanzó una advertencia acerca del peligro que implicaría una hipotética intervención militar estadounidense en el conflicto entre Israel e Irán. Aseguró a la prensa que la entrada de Estados Unidos sería “muy, muy peligrosa para todos”. El ministro iraní expresó su convicción de que Washington estaba al tanto del ataque israelí realizado el 13 de junio, dos días antes del inicio previsto de una ronda de negociaciones nucleares entre ambos países.

En la Casa Blanca, todavía no se ha tomado una decisión definitiva sobre una posible implicación en los ataques contra Irán. Según fuentes estadounidenses, Trump anunciará en las próximas dos semanas si Washington se suma a las hostilidades israelíes.

Mientras tanto, los rebeldes hutíes chiíes del Yemen amenazaron con atacar barcos y buques de guerra estadounidenses en el mar Rojo. Yahya Sarea, portavoz militar hutí, advirtió que sus fuerzas responderán si Estados Unidos interviene militarmente contra el régimen de Irán junto a Israel.

El panorama en Oriente Medio permanece inestable y los esfuerzos diplomáticos se intensifican ante el riesgo de un conflicto de mayor escala que involucre a diversas potencias regionales y globales. La postura de Irán sobre su programa nuclear y las advertencias a Estados Unidos e Israel reflejan la complejidad de las actuales dinámicas geopolíticas y la dificultad de alcanzar una resolución negociada.

Viéndose incapaz de reactivar una economía en caída libre, el régimen de Nicolás Maduro está poniendo la mira en quienes se atreven a describir el colapso.

El Nuevo Herald

En las últimas semanas, el régimen socialista de Caracas ha detenido a economistas, analistas y operadores de plataformas digitales que publican datos financieros independientes, intensificando una campaña de represión destinada a ocultar el agravamiento de la crisis económica venezolana.

En el último capítulo de la represión, al menos ocho personas han sido arrestadas, incluyendo al ex ministro de Hacienda Rodrigo Cabezas, de 68 años, quien fue detenido a principios de este mes en la ciudad de Maracaibo. Se desconoce su paradero.

Fuentes familiarizadas con las detenciones, que solicitaron el anonimato por temor a represalias, informaron que algunos detenidos fueron liberados después de unas horas. Otros, sin embargo, permanecen bajo custodia del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, sin asistencia legal ni contacto con sus familias.

Las detenciones se produjeron tras la publicación de alarmantes datos de inflación por parte del Observatorio Financiero Venezolano, una entidad independiente, que reportó una tasa de inflación anualizada del 229 % en mayo. El Banco Central de Venezuela dejó de publicar las cifras oficiales de inflación en octubre de 2024, cuando el alza de los precios volvió a acelerarse.

“El gobierno quiere eliminar el mercado paralelo sin suministrar suficientes dólares, y eso es imposible”, declaró el economista exiliado José Guerra, director del observatorio. “Intentan controlar la inflación mientras imprimen dinero sin respaldo. La liquidez monetaria aumentó un 250% entre enero y mayo. Eso inevitablemente alimenta la inflación”.

Puedes leer la nota completa en El Nuevo Herald

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